Apenas un mes después de su puesta en marcha, los registros iniciales de autoconsumo de combustibles comienzan a mostrar los primeros datos. La cifra oficial de 727 registros por primera vez muestra una cifra de este sector que históricamente estuvo en una zona gris, difícil de dimensionar debido a la falta de supervisión y a la operación de centros sin regulación.
Los autoconsumos son permisos otorgados a entidades privadas que, por su actividad económica, como flotas de transporte o industrias, reciben, almacenan o expenden combustibles; principalmente diésel, a vehículos de su propiedad para uso estrictamente interno, estando prohibida la venta del producto a terceros.
Sin embargo, has documentado que muchos de estos centros operan de manera irregular o sin la supervisión adecuada, e incluso se ha señalado la venta ilegal de combustible a terceros sin el pago de impuestos como el IEPS.
Los datos de la plataforma de la Comisión Nacional de Energía (CNE) muestran un primer dato que, aunque todavía está lejos de reflejar el total de los autoconsumos que operan en el país; un universo que estimaciones del sector calculaban previamente en más de 16 mil centros con una baja regulación formal.
Para la industria y las autoridades, conocer esta base de registros es un avance fundamental para dotar de trazabilidad a una actividad destinada al consumo interno de empresas, entidades públicas o flotas de transporte, la cual en diversos casos ha sido señalada por desviar combustible hacia la venta irregular a terceros.
Herramienta de control y supervisión
Este primer bloque de registros representa el piso de un mercado complejo, señaló el director de Qua Consulting Energy, Marcial Díaz. Agregó
“Conforme el padrón continúe su avance, distribuidores, comercializadores y reguladores contarán con una herramienta directa para identificar con precisión quién recibe combustible, bajo qué figura jurídica opera y con qué respaldo regulatorio cuenta”.
Este registro cobra especial relevancia ante las disposiciones normativas y los programas de regularización del sector, los cuales buscan endurecer los controles operativos y frenar distorsiones en el mercado de combustibles.
Con estos registros, el autoconsumo transita de la opacidad hacia una actividad plenamente identificable, trazable y sujeta a la supervisión de las autoridades.
CHZ