En el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid, el Banco del Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) inauguró su nueva sede en la capital de España, desde donde operará la Vicepresidencia de Cooperación, Alianzas y Movilización a cargo de la española Alicia Montalvo.
La oficina se ubica en la planta 19 de la Torre Picasso y fue definida por el presidente de CAF, Sergio Díaz Granados, como un “punto de partida y no de llegada” desde el que la entidad contribuirá a expandir la clase media, reducir la pobreza y “darle esperanza a los pueblos originarios y afrodescendiente” de Latinoamérica.
Abogó por redoblar las inversiones, mejorar el uso del ahorro y elevar la participación del sector privado para relanzar el crecimiento. De esta manera, prevé aprobar unas inversiones mínimas de 100 mil millones de dólares (88 mil 806 millones de euros) hasta 2031 y que la cartera se eleve a 70 mil millones de dólares (62 mil 164 millones de euros) para entonces.
Díaz Granados calificó a España como un “socio estratégico” del banco y recordó que, en los últimos diez años, las empresas españolas han obtenido 112 contratos por 7 mil 500 millones de dólares (6 mil 660 millones de euros) gracias a CAF.
En tanto que Montalvo aseguró que Latinoamérica y España “no saben reconocerse la una sin la otra”, por lo que pidió que el intercambio entre ambas orillas del Atlántico trascienda el capital y abarque, también, el talento y la constitución de alianzas en “tiempos de zozobra”.
El evento contó con la presencia de la vicepresidenta tercera y ministra española para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, quien señaló que la nueva oficina es un respaldo al papel de puente que ejerce España entre América Latina y la Unión Europea.
Mientras que la presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño, coincidió en la relevancia del vínculo transatlántico de España con Latinoamérica y afirmó que las relaciones del BEI y CAF son “fenomenales” y que solo “irán a más”.
PSAJ