El subgobernador del Banco de México (Banxico), Gabriel Cuadra, advirtió que el resultado aún no refleja un cambio de tendencia para los próximos meses.
Lo anterior ocurrió a pesar de que la inversión fija bruta, en México, rompiera una racha de 19 meses consecutivos de contracciones, a tasa anual, tras registrar un repunte del 5.1 por ciento en abril.
Debilidad en la inversión
Durante un panel organizado por Invex Banco, el subgobernador explicó que factores como la confianza empresarial no muestran que el país pueda experimentar un efecto de rebote en materia de inversión.
“En el caso de la inversión total, después de haber registrado 19 meses con variaciones anuales negativas, en su última lectura de abril registró cierto repunte. Sin embargo, todavía es muy pronto para hablar de un posible punto de inflexión”, indicó Cuadra.
Además, señaló el estado de pesimismo empresarial que enfrenta la economía del país, mismo que ha moderado la inversión.
“La debilidad de la inversión ha estado asociada, también, con una moderación en la confianza empresarial; los indicadores de confianza empresarial se ubican por debajo del umbral de 50 puntos, lo que refleja una situación de pesimismo en el sector empresarial”, agregó.
Por otro lado, sobre el panorama económico en general, Cuadra apuntó que, actualmente, experimenta un entorno de debilidad, en el que sus pronósticos más optimistas señalan que, para este año, la economía crecerá 1.1 por ciento.
“Del año 2000 al 2019, justo antes de la pandemia, la tasa de crecimiento promedio de México estuvo alrededor de dos por ciento. En ese sentido, tendríamos que, en el 2026, la economía mexicana estaría hilando tres años seguidos, creciendo por debajo de su promedio histórico”, indicó Cuadra.
“Esta desaceleración de la actividad económica en México ha estado asociada, también, con una moderación del gasto interno, en el caso del consumo”, indicó el subgobernador del banco central.
Panorama inflacionario
Por su parte, Cuadra precisó que la inflación de la primera mitad del año ha sido afectada, principalmente, por choques de oferta temporales, como impuestos especiales y aranceles.
Además, destacó que, sin estos efectos, la inflación subyacente y la general ya estarían en los niveles objetivo del banco central de tres por ciento, con un intervalo de variabilidad de más/menos un punto porcentual.
Por último, el subgobernador indicó que el principal riesgo para el panorama inflacionario es la persistencia de la inflación de servicios, ya que desciende muy lentamente por componentes como los alimentos preparados y los servicios educativos.
“Pasando a los riesgos para la inflación, enfatizaría la persistencia de la inflación de servicios, la posibilidad de episodios de depreciación cambiaria y, también, los riesgos derivados del conflicto geopolítico entre Estados Unidos e Irán”, añadió.
CQ