Siete de cada 10 empleos generados en la cadena de valor textil y de la confección en México operan actualmente en la informalidad, una condición que obstaculiza la competitividad y la certidumbre de las empresas formales, advirtió el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex), Rafael Torre Lamuño.
“La informalidad genera una competencia profundamente desigual. Siete de cada diez empleos de la cadena se encuentran hoy en la informalidad, cifra que no puede ni debe normalizarse”, dijo.
Durante la inauguración de la Convención Nacional de la Cadena Fibra-Textil-Confección-Calzado 2026, el dirigente empresarial señaló que al mes de agosto la industria mantiene cerca de 1.1 millones de empleos directos y representa el 1.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) manufacturero al segundo trimestre del año.
Rafael Torre Lamuño subrayó que la elevada informalidad, sumada a la ilegalidad, la competencia desleal y el robo al transporte de carga, continúan incrementando los costos operativos y afectando la seguridad en las cadenas logísticas.
Factores de presión y comercio exterior
Durante el encuentro también se analizaron los principales retos macroeconómicos y regulatorios que enfrentan los fabricantes nacionales, como el incremento en los costos de la mano de obra, la apreciación del tipo de cambio y la discusión sobre la reducción de la jornada laboral.
También se expuso la persistencia del contrabando y la necesidad de reforzar la trazabilidad y fiscalización aduanera, así como las pérdidas asociadas al robo de mercancías en tránsito.
De acuerdo con la industria, entre enero y agosto de 2026 las exportaciones conjuntas de productos textiles y confeccionados superaron los 4 mil 100 millones de dólares, consolidando a México como el cuarto proveedor de insumos y prendas textiles hacia el mercado de Estados Unidos.
Sustitución de importaciones y piso parejo
El líder de la Canaintex hizo un llamado a integrar cadenas de proveeduría nacional para acelerar la sustitución de importaciones y fortalecer el contenido local, coordinando esfuerzos en el marco de la Ley de Adquisiciones y las reformas a la Ley Aduanera.
“La sustitución de importaciones no puede quedarse en un concepto; debe convertirse en órdenes de compra, en proveeduría nacional, en inversión y en mayor empleo. No se pide cerrar a México al mundo, sino competir en condiciones legales, transparentes y equitativas”.
El organismo empresarial reiteró que continuará presentando propuestas de política pública ante las autoridades federales para garantizar un ‘piso parejo’ de competencia que proteja las inversiones y las plazas de trabajo formales en el país.
MRA