El presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) Noreste, Javier Cendejas, aseguró que el tramo de 'Los Chorros', perteneciente a la carretera 57, se convirtió en un cuello de botella a causa de la alta congestión del transporte de carga.
Debido a lo anterior, los continuos accidentes en dicha vía repercuten en la conectividad al centro, Bajío y Nuevo Laredo.
En entrevista con MILENIO, el líder empresarial enfatizó que tan solo en esta vía de comunicación, 62 por ciento de los vehículos que circulan por esta carretera son unidades de carga, es decir, que aproximadamente 14 mil 727 automotores transitan de manera diaria, de los cuales 9 mil 100 son camiones de carga.
“Históricamente es un cuello de botella dentro de una de las principales cadenas logísticas en el comercio regional de Norteamérica (...) Esto es porque se tiene la aduana terrestre fronteriza en Nuevo Laredo con mayor movimiento en el mundo”, detalló.
En cuanto a la importancia de este corredor en Nuevo Laredo, el presidente de Comce Noreste enfatizó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) lo ha denominado como un ramal a Piedras Negras, con una longitud de 1544 kilómetros.
Por lo tanto, expuso que este corredor no solo conecta con la Ciudad de México, sino también con Querétaro, San Luis Potosí, Saltillo y Monterrey.
Ante dicha conectividad, comentó que Laredo es el principal nodo carretero de comercio entre México y Estados Unidos, debido a que, en 2025, el paso de mercancías a través de esta vía de comunicación fue de 296 mil millones de dólares en productos transportados por vehículo.
“Casi 300 mil millones de dólares, que equivalen a 46.1 por ciento de todo el comercio bilateral por autotransporte; es impresionante (…) también Laredo recibió casi 3 millones de cruces de camiones de carga procedentes de México en 2025”, indicó Cendejas.
En este sentido, recordó que Los Chorros se ubican en Arteaga, Coahuila, además de que está entre las zonas más peligrosas de la carretera 57, por lo que hay percances de manera regular.
No obstante, precisó que los contratiempos que se han generado en esta vía de comunicación afectan los inventarios, los tiempos de entrega, las jornadas de los operarios y, entre otras cosas más.
“Por ejemplo, un choque que hubo en marzo pasado, mantuvo cerrados a Los Chorros durante 9 horas”, recordó.
Ante este escenario, puntualizó que estos eventos se sitúan principalmente entre los kilómetros 226 y 233 debido a las pendientes pronunciadas, las curvas, así como por la alta densidad de transporte pesado.
¿Cuánto cuestan los robos?
Aunado a los accidentes, así como a los congestionamientos por la carga vehicular, se suma la inseguridad, la cual, de acuerdo con el presidente de Comce Noreste, ha ocasionado que los transportistas no solo modifiquen sus horarios, sino que también destinen recursos para proteger las unidades, así como las mercancías que transportan.
“Hay carga ahí y con estos caminos sinuosos, complejos y donde se hacen filas enormes, pues claro que afectan los robos. Afectan porque provoca el no cruzar a altas horas o el no cruzar de manera individual, tener que ir en convoy, tener que usar escoltas, tener que invertir en sistemas de rastreo satelital. Le cuestan al transportista, al importador y, por ende, al consumidor final y, por ende, crea inflación”, afirmó.
Asimismo, mencionó que ante estos sucesos en relación a la inseguridad, se tiene una escasez de operadores, debido a que se conocen las rutas de riesgo y, por lo tanto, es menor la probabilidad de que el transportista opere la ruta.
“Esto pues le pega a la competitividad y le pega pues a la rentabilidad del transportista que tiene camiones parados, tracto camiones parados en inventario, depreciándose y con costos más altos, entonces es proporcional”, señaló Cendejas.
Además, el presidente de Comce afirmó que el Consejo sostiene su disposición al diálogo para atender y buscar soluciones respecto al tema de seguridad de los transportistas, así como de sus mercancías.
“Estamos dispuestos a sentarnos en una mesa de trabajo para ver un plan de contingencia y un plan a largo plazo para que esto no siga sucediendo, tanto el tema de los robos como el tema de los accidentes y los caos que provoca si hay un accidente”, sostuvo.
Treinta años sin intervención
Por su parte, Javier Cendejas enfatizó que, ante el volumen de mercancías que pasan por la carretera 57, es necesaria una inversión para su ampliación.
“Nuestra recomendación, con estos datos duros y claros, nos dice que la inversión debiese ser en el tramo carretero hacia Nuevo Laredo, ya que tiene 30 años siendo la misma carretera y debiera ampliarse a tres o cuatro carriles”, aseveró.
A su vez, remarcó que también es necesario mejorar las condiciones para la convivencia entre vehículos particulares y de transporte pesado, ya que las cajas de 53 pies de capacidad sólo pueden transitar en la carretera de paga.
Además, comentó que la inversión debe enfocarse en la ampliación, así como en la seguridad y paradores para los transportistas en esos tramos.
¿Qué sectores de la industria utilizan más esta ruta?
Finalmente, sobre la importancia de este corredor, Cendejas precisó que es una vía de comunicación con la producción manufacturera del centro y Bajío, así como con la frontera estadunidense.
Esto debido a que, entre los sectores que utilizan con mayor frecuencia esta ruta, se encuentran los siguientes:
- Automotriz
- Aeronáutica
- Bienes industriales
- Consumo final.
“Estamos hablando de Querétaro y el Bajío aeronáutico; hablando del Bajío tal cual, de la industria automotriz terminal y los proveedores Tier 1, Tier 2 y Tier 3 de la industria automotriz. La parte agroalimentaria no cruza necesariamente por aquí porque mucho cruza por Pharr, por McAllen y por Reynosa, pero te puedo decir que la automotriz, el industrial y los bienes de consumo final son los que se transportan por esta región”, concluyó el presidente de Comce.
CQ