La canasta alimentaria urbana aumentó 4.5 por ciento anual en agosto de 2026, por encima de la inflación general de 3.26 por ciento, mientras que en el ámbito rural el incremento fue de 3.2 por ciento, ligeramente por debajo del nivel general de precios, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con base en las Líneas de Pobreza, el Inegi destacó que en las zonas urbanas, el aumento de la canasta alimentaria estuvo 1.2 puntos porcentuales por arriba de la inflación general; en el ámbito rural, en cambio, quedó 0.1 puntos por debajo.
Explicó que el encarecimiento no se explica únicamente por productos que llegan directamente al supermercado ya que los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar fueron el principal factor de presión sobre la canasta alimentaria.
En el ámbito rural, este rubro tuvo una incidencia relativa de 40.1 por ciento en el incremento anual de la canasta. Le siguieron la cebolla, con un aumento anual de precio de 66.7 por ciento e incidencia de 36.9 por ciento, y la papa, cuyo precio subió 44.1 por ciento y aportó 22.8 por ciento a la variación.
Sin embargo, el Inegi destacó que en las ciudades, la historia apunta a los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar que explicaron 40 por ciento de la variación anual de la canasta alimentaria donde la cebolla aportó 21.3 por ciento y la papa 16.8 por ciento.
De acuerdo con el instituto, también aumentó el dinero necesario para cubrir el conjunto de gastos que toma como referencia para medir el umbral de pobreza.
La Línea de Pobreza por Ingresos, que además de alimentos incluye bienes y servicios no alimentarios, aumentó 3.6 por ciento anual en el ámbito rural y 3.9 por ciento en el urbano durante agosto.
En ambos casos, el avance fue mayor que la inflación general de 3.3 por ciento.
En las ciudades, la comida fue el principal motivo de este aumento con 60.3 por ciento del alza anual de esta línea.
A la tendencia le siguió el transporte público, con 11.4 por ciento y educación, cultura y recreación, con 10 por ciento.
En las zonas rurales, la historia fue similar, pues la canasta alimentaria explicó 49.5 por ciento del incremento, seguida por el transporte público, con 15.9 por ciento y educación, cultura y recreación, con 7.6 por ciento.
En agosto 2026, el valor de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos #LPEI (necesario para cubrir el costo de la canasta alimentaria) fue de $1,910.78 para el ámbito rural y $2,562.58 para el urbano.
— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) September 14, 2026
Por su parte, el valor de las Líneas de Pobreza por Ingresos #LPI (necesario… pic.twitter.com/l8slr8Laon
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