El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha comenzado a generar movimientos en los mercados internacionales que podrían terminar impactando la economía mexicana en distintos frentes, desde el tipo de cambio hasta los precios de productos básicos.
Especialistas señalan que cuando surgen tensiones en una región estratégica para la producción y transporte de energía, como Medio Oriente, el precio internacional del petróleo tiende a aumentar. Esto se debe al temor de que el suministro global se vea afectado, especialmente cuando se ponen en riesgo rutas clave para el comercio energético.
En entrevista con MILENIO una especialista en economía de BBVA México, explicó que este tipo de episodios genera incertidumbre financiera y presiones inflacionarias que pueden sentirse en varios países, incluido nuestro país.
“Cuando hay conflictos en zonas clave para el suministro de petróleo, el mercado reacciona elevando los precios del crudo y fortaleciendo al dólar, lo que encarece las importaciones para economías como la mexicana”, señaló.
De acuerdo con la especialista, México importa una gran cantidad de productos y materias primas, por lo que un dólar más caro incrementa los costos para las empresas nacionales. Esto, combinado con un aumento en el precio de la energía y el transporte, puede terminar reflejándose en mayores precios para los consumidores.
“Si el petróleo sube y el dólar se fortalece, producir, transportar e importar bienes se vuelve más caro. Las empresas absorben parte del impacto, pero otra parte inevitablemente se traslada a los precios finales”, explicó la especialista.
Además, en escenarios de tensión geopolítica, los inversionistas suelen buscar refugio en activos considerados más seguros, lo que puede provocar salida de capitales de mercados emergentes como México y presionar aún más al tipo de cambio.
México prepara medidas económicas ante los posibles efectos de la guerra en Irán
En paralelo, el Gobierno mexicano ya analiza los posibles efectos económicos del conflicto si este se prolonga durante las próximas semanas o meses.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó, de acuerdo con la agencia EFE, que la situación será revisada en el gabinete económico junto con la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de evaluar medidas de respuesta ante posibles impactos en cadenas de suministro y costos energéticos.
“Estamos atendiendo, siguiendo y muy en detalle lo que está ocurriendo”, afirmó el funcionario al señalar que el alcance de los efectos dependerá en gran medida de cuánto tiempo se extienda el conflicto.
Ebrard indicó que, aunque todavía es difícil prever la duración del escenario internacional, el Gobierno cuenta con mecanismos para responder si se registran presiones económicas más fuertes.
"Va a depender del tiempo que este conflicto perdure. No sabemos. En este momento, es difícil prever cuánto tiempo va a durar, pero México está atento y hay una serie de medidas previstas por si se prolonga", sostuvo sin entrar en detalles.
Las tensiones también han puesto la mirada en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de hidrocarburos, por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume a nivel global.
Ante este panorama, autoridades y analistas coinciden en que, aunque México no participa directamente en el conflicto, los efectos indirectos pueden sentirse en variables clave de la economía, desde el tipo de cambio hasta el precio de combustibles, transporte y productos importados.
Por ello, el comportamiento de los mercados internacionales y la evolución del conflicto en Medio Oriente serán factores determinantes para saber si estas presiones económicas se mantienen o se moderan en los próximos meses.
JCM