Un conflicto prolongado en Oriente Medio y la interrupción en el flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz pueden generar presiones inflacionarias adicionales en México y el resto del mundo.
En la reunión “Perspectiva económica y de mercado sobre México y el Mundo”, Luis Gonzali, director de inversiones Fixed Income Franklin Templeton México, advirtió que si la crisis energética se prolonga durante varios meses, la inflación en Estados Unidos podría acercarse a 4 por ciento, mientras que en México podría ubicarse alrededor de 5 por ciento, frente a niveles actuales cercanos al objetivo de los bancos centrales.
Se explicó que las condiciones actuales son distintas a las observadas en crisis anteriores debido a que Estados Unidos se ha convertido en uno de los principales productores de petróleo a nivel mundial y las economías son menos dependientes del crudo para generar crecimiento.
Gonzali también señaló que una de las diferencias clave respecto a crisis anteriores es que los principales países consumidores cuentan con reservas estratégicas de petróleo que han permitido amortiguar el impacto de las disrupciones en la oferta. No obstante, estas reservas son limitadas y podrían comenzar a alcanzar niveles críticos hacia septiembre si continúan las restricciones en el suministro.
Bajo este escenario, el precio del petróleo podría dispararse hasta niveles de entre 150 y 200 dólares por barril lo que generaría mayores presiones inflacionarias y un menor crecimiento económico.
A pesar de estos riesgos, el especialista indicó que los mercados financieros mantienen una visión relativamente optimista debido a que se espera que el conflicto se resuelva en las próximas semanas.
Por otra parte, destacó que hay una inflación en los alimentos debido al conflicto con el Estrecho de Ormuz, ya que por ahí no sólo pasa petróleo, también pasan fertilizantes y en ausencia de ello ocasiona menos producción agrícola y una subida de precio.
Asimismo, mencionó que la economía estadounidense continúa mostrando señales de fortaleza, particularmente en empleo y actividad productiva, por lo que el escenario base sigue siendo una desaceleración moderada y no una recesión.
En el caso de México, Gonzali señaló que los estímulos fiscales aplicados a los combustibles han ayudado a contener parte de la volatilidad de los precios energéticos, reduciendo el impacto sobre la inflación general.
No obstante, advirtió que si el conflicto se extiende durante varios meses y los precios del petróleo permanecen elevados, tanto la inflación como las tasas de interés podrían mantenerse altas por más tiempo, afectando la actividad económica y el consumo.
AG