El reporte MarketBeat, de la firma de servicios inmobiliarios Cushman & Wakefield, aseguró que la construcción de oficinas en la Ciudad de México disminuyó 30 por ciento, al registrar 269 mil 550 metros cuadrados menos, en comparación a los niveles registrados hace siete años.
“La oferta presenta hoy los mejores edificios de oficinas que han existido en la historia de la ciudad, pero el inventario en desarrollo se está contrayendo. El actual panorama, favorable a los inquilinos, podría cambiar de dirección en el corto plazo y girar en favor de la oferta”, remarcó el análisis de la consultora correspondiente al segundo trimestre de 2026.
Teletrabajo desplaza uso de oficinas
Ante este panorama, el análisis consideró que este freno en la edificación coincide con una transformación en los hábitos de las empresas corporativas.
“La combinación de trabajo presencial con el teletrabajo ha disminuido la intensidad de uso de espacio de oficinas por empleado. Lo que ha resultado en un 30 por ciento menos de absorción que la observada hace diez años para el mismo número de empleados”, explicó.
Sin embargo, las firmas que constituyen los inquilinos potenciales se han vuelto más exigentes, debido a que han priorizado que el consumo de energía y la eficiencia de las plantas sean de alto perfil.
Ante ello, la firma dijo que la búsqueda de ubicación conveniente desató una centralización.
Por lo tanto, en lo que va del año, los submercados del área central de negocios representaron el 90.5 por ciento de la demanda neta total.
¿Cuáles son las zonas que concentran más oficinas?
El corredor Reforma sobresalió de manera particular, en el segmento Clase A, al absorber 46 mil 611 metros cuadrados, donde “el nuevo edificio de Reforma 445 contribuyó fuertemente a este resultado”.
Por otro lado, fuera del área central, Insurgentes tuvo el mejor desempeño, con 8 mil 103 metros cuadrados de absorción en Clase A.
No obstante, los submercados de esta zona tuvieron una actividad muy reducida y, de acuerdo con el reporte, en el caso de Santa Fe y de Bosques incluso tuvo lugar una absorción negativa en edificios clase A, con registros menores a 9 mil 391 y 2 mil 057 metros cuadrados, respectivamente.
Sin embargo, a pesar de que la Ciudad de México mantiene una disponibilidad de oficinas de 16.8 por ciento, la demanda por espacios premium, en zonas estratégicas como Reforma, comenzó a presionar los precios.
Esto debido a que, en los edificios Clase A, las rentas aumentaron 4.2 por ciento anual, al ubicarse en 23.92 dólares por metro cuadrado mensual.
Mientras que Reforma y la zona Norte de la ciudad registraron los mayores incrementos, con alzas de 6.9 y 6.6 por ciento, respectivamente.
Finalmente, ante ello, el análisis determinó que el único factor que podría congelar temporalmente este cambio de tendencia es el panorama macroeconómico.
“La creciente incertidumbre en el ambiente macroeconómico tendrá un impacto en la demanda que es difícil predecir. Esto podría demorar el punto en que se materialice un giro”, expuso.
CQ