El presidente del Banco de la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) de Kansas City, Jeffrey Schmid, dijo que unos niveles de inflación ya elevados hacen más difícil asumir que el actual choque energético tendrá sólo un impacto temporal en los precios y puede ser ignorado por el banco central.
"Mi principal preocupación es la inflación, que es demasiado alta y lleva demasiado tiempo por encima de la meta", dijo Schmid en el texto de un discurso que pronunciará en una conferencia en Islandia.
"Doy poca credibilidad a asumir que el repunte más reciente de los precios es transitorio dentro de un horizonte temporal aceptable y, como tal, mi atención sigue centrada en la inflación a la hora de fijar el rumbo correcto de la política monetaria", expresó.
"Ahora no es momento de bajar la guardia, dado el tiempo que la inflación lleva por encima de la meta del 2 por ciento del banco central", añadió.
Schmid no dijo, sin embargo, cómo inciden sus preocupaciones por la inflación en lo que espera para la política monetaria.
Perspectivas sobre las tasas de la FED cambian
Se espera de forma generalizada que la Fed mantenga sin cambios su objetivo de tasas de interés entre 3.5 por ciento y 3.75 por ciento en la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, mientras que los agentes del mercado han pasado de prever recortes de tasas este año a anticipar una posible subida.
Algunos dirigentes de la Fed han dicho que una política monetaria más restrictiva está sobre la mesa si la inflación no cede. Otros han señalado que el fin de las expectativas de recortes de tasas en los mercados, junto con unas condiciones financieras más restrictivas, ofrece por ahora suficiente contención para permitir a los responsables evaluar los datos antes de volver a actuar.
Muchos dirigentes de la Fed esperan que las presiones inflacionarias se moderen más adelante este año, pero esa perspectiva se basa en la esperanza de una resolución rápida de la guerra en Irán iniciada por el presidente Donald Trump.
Productores energéticos de Estados Unidos, cautelosos
En su discurso, Schmid señaló que Estados Unidos está menos expuesto a los choques energéticos que en el pasado, pero que, aun así, los precios más altos de la gasolina reducen la capacidad de gasto de los consumidores.
También señaló que las empresas energéticas estadounidenses no se están moviendo para producir más petróleo pese a los precios más altos.
"Mis conversaciones con empresas de mi región sugieren un alto grado de cautela", dijo el funcionario.
"Durante la última década, mis contactos han adoptado una disciplina de capital mucho mayor y son reacios a aumentar la producción mientras los precios sigan siendo tan inciertos", añadió.
El presidente del banco dijo también en sus declaraciones que "la mayoría de los indicadores económicos indican un crecimiento constante continuado" y cree "que el mercado laboral está en equilibrio, pese a las posibles perturbaciones de la IA, aunque aún no se han materializado".
DCP