De acuerdo con la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin), la Reforma Energética debe garantizar la participación de empresas mexicanas en la elaboración de las leyes secundarias y pugnar porque avalen el desarrollo de cadenas de valor y la incorporación de proveedores nacionales.
Francisco Funtanet Mange, presidente de la Concamin solicitó a los legisladores que en los estatutos secundarios se asegure la participación de las compañías privadas mexicanas, y no solo de los grandes corporativos extranjeros en los contratos de exploración y explotación de los recursos energéticos del país.
Aseguró que la recién aprobada reforma abre el panorama para la intervención de muchas empresas nacionales que cuentan con la experiencia y los recursos, tanto técnicos como financieros, para competir con las grandes petroleras internacionales.
"Es fundamental que las leyes secundarias sean claras y justas en cuanto al reglamento de participación privada, para que las empresas mexicanas tengan oportunidad de competir por los contratos y puedan favorecer la creación de empleos dentro del territorio nacional".
Afirmó que las compañías mexicanas podrán convertirse en proveedores indirectos y algunas de la industria metalmecánica, del acero y fabricantes de manufacturas eléctricas cuentan con la capacidad para responder a la demanda. Asimismo se pronunció porque garanticen la incorporación de proveedores nacionales y generen cadenas de suministro de proveedores del sector energético.