De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), sólo una de cada cuatro viviendas cuenta con algún tipo de seguro.
México es un país altamente expuesto a sismos, incendios y fenómenos volcánicos, pero la protección financiera de las viviendas frente a estos riesgos sigue siendo limitada.
Según el comparativo entre el número total de viviendas registradas por el Inegi en 2020 y las viviendas aseguradas en 2024, a nivel nacional, apenas 26.5 por ciento de los hogares tiene cobertura, lo que deja a millones de familias expuestas a pérdidas patrimoniales severas ante un desastre natural.
El costo real de los sismos
Durante el primer semestre de 2025, el sector asegurador pagó más de 276 millones de pesos en daños por sismos, los cuales ya representan 38.2 por ciento de las primas de riesgos catastróficos en el país.
Además, las viviendas concentran el 43 por ciento de los siniestros por incendio, lo que las convierte en uno de los segmentos con mayor impacto para las aseguradoras y para las familias.
¿Cuáles son los estados más asegurados?
La protección no es homogénea, pues las entidades con mayor número de viviendas son:
- Nuevo León (71 por ciento)
- Colima (58.3 por ciento)
- Quintana Roo (54.5 por ciento)
En contraste, estados con alta vulnerabilidad social presentan los niveles más bajos de aseguramiento, como por ejemplo:
- Oaxaca (6.6 por ciento)
- Chiapas (8.5 por ciento)
- Guerrero (11.9 por ciento)
¿Qué cubren los seguros?
Las pólizas de vivienda que incluyen sismos y erupciones volcánicas pueden cubrir daños materiales, pérdida de utilidades, remoción de escombros y gastos extraordinarios.
Sin embargo, un punto crítico es que muchos seguros ligados a créditos hipotecarios sólo cubren el saldo del préstamo, no la reconstrucción del patrimonio del propietario.
Esto significa que, tras un sismo, una familia puede quedar sin vivienda y sin deuda, pero también sin recursos suficientes para reconstruir.
¿Qué pasará con el cambio en el impuesto a seguros?
A partir de este año, las aseguradoras ya no podrán acreditarse el IVA que pagan cuando cubren gastos de terceros, como reparaciones automotrices, atención médica o estudios de laboratorio derivados de siniestros.
Este ajuste obedece a la interpretación de la autoridad fiscal de que dicho impuesto no corresponde a la aseguradora, sino al ciudadano beneficiado.
De acuerdo con Salvador Rotter Aubanel, integrante de la comisión de desarrollo de investigación fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, se prevé que el costo de las pólizas de seguros aumente alrededor de 16 por ciento.
Esto podría provocar que algunas personas reduzcan su cobertura o renuncien a contratar un seguro, en un país donde aún no existe una cultura arraigada de protección patrimonial.
Aunque el acuerdo alcanzado entre el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y las aseguradoras incluye un incentivo, si estas pagan en 2026 el IVA acreditado correspondiente al ejercicio 2025, se les condonará lo acumulado del año 2024 hacia atrás, siempre y cuando retiren las demandas interpuestas ante tribunales.
AG