• Desplome bursátil en Brasil abre dos escenarios clave para México

  • El triunfo de Lula desató un desplome bursátil de 13.88% y hundió al real; la turbulencia abre riesgos cambiarios para México, aunque también oportunidades para captar inversiones.
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Ciudad de México. /
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El índice de la bolsa de Brasil Bovespa se desplomó 13.88 por ciento en la jornada del lunes, lo que borró alrededor de 154 mil millones de dólares (835.2 mil millones de reales) del valor de mercado de empresas brasileñas y hundió el real en su mayor caída en 27 años, esto tras la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil.

¿Por qué la caída de la bolsa en Brasil enciende las alertas en México?

De acuerdo con expertos consultados por MILENIO; el desplome encendió alertas para México por el riesgo de contagio a su moneda, aunque también podría abrir una oportunidad para atraer capitales que busquen alternativas en América Latina.

La victoria de Lula y el temor a la política fiscal: las causas del colapso

La reacción respondió a que los mercados habían apostado por una victoria del conservador Flávio Bolsonaro, quien prometía una política económica más orientada a la disciplina fiscal.

Pero el triunfo de Lula, con 51.79 por ciento de los votos, frustró esas expectativas y reavivó las preocupaciones sobre el gasto público, el endeudamiento y la capacidad del próximo gobierno para estabilizar las finanzas públicas.

El episodio también alcanzó al mercado de deuda brasileño, mientras que la incertidumbre sobre la política fiscal encareció el financiamiento y llevó al Tesoro a cancelar subastas de bonos programadas para esta semana.

Tras la pérdida de 154 mil mdd en la bolsa brasileña, la economía mexicana enfrenta volatilidad cambiaria y posibles riesgos. Foto: Especial.

De acuerdo con Graham Stock, de RBC BlueBay Asset Management, la atención de los inversionistas se concentra ahora en el nombramiento del próximo ministro de Hacienda y en las medidas que adopte el gobierno para contener el crecimiento de la deuda.

Para México, la turbulencia abre dos escenarios: por un lado, el riesgo de que la aversión a los activos brasileños se extienda a otras economías emergentes y presione al peso; por otro, la posibilidad de que el país gane atractivo relativo para inversionistas que busquen otros destinos en la región.

“Este comportamiento se debe a que los inversionistas están reduciendo su exposición al real brasileño y favoreciendo otras monedas de la región”, de acuerdo con Banco Base.

La institución señaló que esto sugiere que el mercado está interpretando el resultado electoral como un “factor de riesgo específico para Brasil, en lugar de un deterioro generalizado de la percepción de riesgo sobre las economías latinoamericanas”.

¿Qué pasó con el peso mexicano frente a la caída del real brasileño?

El comportamiento del peso mexicano durante la jornada contrastó con el desplome brasileño. La moneda nacional se apreció 0.48 por ciento, equivalente a 8.8 centavos, y cerró alrededor de 18.56 unidades por dólar, con lo que se ubicó entre las divisas con mejor desempeño frente a la moneda estadunidense.

Sin embargo, esta ganancia no demuestra que los capitales que salieron de Brasil hayan llegado directamente a México. Se trata, más bien, de una ventaja relativa: cuando los inversionistas perciben un deterioro en un mercado, pueden buscar otros destinos sin que ello implique necesariamente un traslado de recursos hacia un país en particular.

De Brasil a México: La oportunidad para captar inversión extranjera y capital asiático

Más allá del mercado cambiario, la incertidumbre política y económica brasileña podría abrir una oportunidad para que México atraiga inversiones extranjeras, particularmente de empresas asiáticas que mantienen operaciones en ese país.

Kenneth Smith Ramos, vicepresidente del grupo de política económica de la Cámara Internacional de Comercio (ICC México), explicó que Brasil es uno de los principales destinos del capital asiático en América Latina, por lo que eventuales problemas políticos o de seguridad jurídica podrían modificar las decisiones de inversión de las empresas.

“Ante complicaciones de carácter político, de seguridad jurídica, podría haber una oportunidad, inclusive para que México atraiga todavía más inversión”, señaló.

El especialista recordó que Brasil ha registrado niveles de inversión extranjera directa cercanos a 60 mil millones de dólares y que numerosas compañías asiáticas utilizan ese mercado como centro de distribución para América del Sur.

Sin embargo, aclaró que la incertidumbre no necesariamente provocará una salida de capitales. Para que México aproveche una eventual reconsideración de proyectos, deberá fortalecer su posición como destino de inversión y aprovechar su red de 14 tratados comerciales con 50 países.

Smith Ramos estimó que, con políticas públicas adecuadas y la permanencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), México podría superar los 60 mil millones de dólares anuales de inversión extranjera directa, frente a los aproximadamente 42 mil millones que mencionó como nivel actual.

La caída del real abre dos escenarios para la economía mexicana: presión sobre el peso o la llegada de capitales de la región. Foto: Especial.

La oportunidad, no obstante, tiene una condición: ofrecer certidumbre a las empresas. Alberto Espinosa, presidente de ICC México, advirtió que las dudas sobre el funcionamiento del sistema judicial y las condiciones para hacer negocios podrían limitar la capacidad del país para captar nuevos proyectos.

“Es evidente que los resultados todavía no son lo suficientemente claros para sustentar la confianza”, afirmó al referirse a la transición del Poder Judicial mexicano.

El dirigente empresarial también señaló: “No podemos seguir perdiendo tiempo, porque el tiempo juega en contra de nuestro país, en contra de las empresas”.

Así, el desplome de los activos brasileños abre dos escenarios para México. Por un lado, una mayor aversión al riesgo podría presionar temporalmente al peso y reducir el atractivo de las inversiones financieras en moneda nacional. Por otro, si la incertidumbre brasileña persiste, el país podría ganar terreno en la competencia por capitales que buscan alternativas de inversión en América Latina.

El resultado dependerá tanto de la evolución de la política fiscal brasileña como de la capacidad de México para ofrecer reglas claras y condiciones competitivas. La caída del real no garantiza una apreciación sostenida del peso ni una llegada automática de inversiones, pero sí vuelve más relevante la certidumbre económica y jurídica como factor para diferenciar a ambos mercados.

¿Cómo afecta la volatilidad de Brasil a la economía mexicana?

Ramsé Gutiérrez, vicepresidente senior y codirector de Inversiones en Franklin Templeton, advirtió que la turbulencia brasileña puede añadir presión al peso mexicano, aunque no representa necesariamente un cambio en los fundamentos económicos de México.

“Esperaría que el impacto fuera limitado, aunque su magnitud dependerá de la evolución de la volatilidad y del apetito global por riesgo”, dijo.

El especialista explicó que los episodios de volatilidad asociados con acontecimientos políticos suelen durar desde algunos días hasta semanas, siempre que no se conviertan en un problema sistémico.

Por su parte, Baltasar Montes, economista de Grupo Financiero B×+, consideró que el desplome brasileño responde principalmente a un ajuste de expectativas, debido a que los mercados anticipaban un triunfo de Flávio Bolsonaro y una política fiscal más restrictiva.

La victoria de Lula reavivó las dudas sobre quién encabezará Hacienda y sobre los límites del endeudamiento de una economía cuya deuda pública supera 82 por ciento de su producto interno bruto (PIB).

“No vemos un escenario de aversión global al riesgo, sino un choque propio de Brasil; muy puntual y a ser resuelta en las próximas semanas”, sostuvo Montes.

La duración de este episodio dependerá, entre otros factores, del nombramiento del ministro de Hacienda, del marco fiscal y de las decisiones del Comité de Política Monetaria del banco central brasileño.

Si las señales del gobierno generan mayor incertidumbre, el problema podría extenderse a otros mercados emergentes. En ese escenario, el peso mexicano sería vulnerable por la liquidez de su mercado y por la facilidad con la que los inversionistas pueden reducir posiciones en monedas emergentes cuando aumenta la percepción de riesgo.

La turbulencia política en Brasil genera incertidumbre en los mercados, pero abre la puerta a que México atraiga capital extranjero. Foto: Especial.

¿Qué es el carry trade y por qué la depreciación del real amenaza las ganancias del peso?

Otro canal de contagio es el llamado carry trade, estrategia mediante la cual los inversionistas buscan aprovechar los diferenciales entre las tasas de interés de dos países, financiándose en una moneda con tasas relativamente bajas para colocar recursos en otra que ofrece mayores rendimientos.

México resulta atractivo para estas operaciones debido al diferencial de tasas frente a Estados Unidos, pero la ventaja puede reducirse cuando aumenta la volatilidad cambiaria, pues una depreciación del peso puede borrar los rendimientos obtenidos por los inversionistas.

Gutiérrez señaló que la caída del real incrementa la percepción de riesgo sobre las monedas emergentes y podría reducir temporalmente el apetito por mantener posiciones en estas estrategias.

“Para una recuperación de estas estrategias sería necesario que disminuyera la volatilidad en los mercados emergentes, se estabilizaran las expectativas sobre las tasas de interés de la Reserva Federal vs Banxico”, consideró.

El especialista advirtió que “la depreciación del real no necesariamente beneficia al peso mexicano por una sustitución de posiciones entre ambas monedas”.

En el corto plazo, un aumento de la aversión al riesgo podría tener un efecto más importante que cualquier ventaja relativa de México frente a Brasil. Por ello, la evolución de la moneda nacional seguirá dependiendo de factores propios, como el diferencial de tasas con la Reserva Federal, la postura del Banco de México y la revisión del T-MEC.



  • Fernanda Murillo
  • Economista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), foodie y swiftie. Actualmente reportera del sistema financiero, macroeconomía, organismos financieros y banca multilateral internacional, mercado de valores, agentes y mercados globales.
  • Giselle Soriano
  • Originaria de Guadalajara, Jalisco, galardonada con el premio nacional de periodismo Veritas in Verbi 2018 y 2019 en crónica y reportaje; 10 años de experiencia periodística en el ámbito de nota roja, política y negocios.
  • Agencia Reuters
  • La Agencia Reuters es una de las principales agencias de noticias del mundo. Se destaca por su compromiso con la calidad y la precisión en la cobertura de noticias a nivel global.

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