El retiro global de productos de fórmula infantil anunciado por Nestlé puede implicar un impacto de hasta mil 200 millones de francos suizos en ventas perdidas (algo así como 26 millones 31 mil 864 pesos al tipo de cambio al momento de esta nota), de acuerdo con estimaciones citadas por Financial Times.
Analistas de Jefferies calculan que la medida representaría alrededor del 1.3 por ciento de las ventas totales del grupo y se produce en un momento relevante para la compañía, al tratarse de una de las primeras decisiones de alcance global bajo el liderazgo del nuevo director ejecutivo, Philipp Navratil.
Nestlé anunció el retiro de lotes de varias marcas de fórmula por una posible contaminación con cereulida, una toxina que puede provocar náuseas y vómitos, las marcas involucradas incluyen NAN, BEBA, Guigoz, SMA y Alfamino, productos clave dentro del portafolio del grupo suizo.
El retiro comenzó en Europa y se extendió durante la semana a Asia, América Latina, Medio Oriente y África, alcanzando un total de 46 países, aunque la empresa aseguró que no se han reportado enfermedades asociadas al consumo de los productos, analistas advierten que el impacto reputacional puede ser significativo en una categoría altamente sensible a la confianza del consumidor.
De acuerdo con estimaciones de Barclays, el riesgo financiero derivado del retiro se ubica entre 0.8 y 1.5 por ciento de las ventas totales del grupo.
Las acciones de Nestlé acumulan una caída de 4.6 por ciento en el año, reflejando la cautela de los inversionistas ante una serie de desafíos operativos y de gobernanza.
La compañía, por su parte, afirmó que los productos retirados representan menos del 0.5 por ciento de sus ventas anuales y que no anticipa un impacto financiero relevante, aunque no detalló la metodología utilizada para ese cálculo.
El episodio supone un revés adicional para Philipp Navratil, quien asumió la dirección ejecutiva tras la salida de Laurent Freixe, en medio de cuestionamientos internos.
El retiro de la fórmula infantil se suma a los desafíos que enfrenta Philipp Navratil, quien busca reactivar el crecimiento del grupo, reducir la deuda y avanzar en un plan de ajuste que prevé la eliminación de 16 mil empleos en los próximos dos años.
Analistas reiteran que el episodio puede afectar la credibilidad de Nestlé, tras una serie de problemas operativos y señalamientos sobre su gobernanza corporativa.
A estos antecedentes se suman las críticas en Francia, donde autoridades allanaron oficinas de la empresa como parte de una investigación sobre presuntos métodos de filtración no autorizados en agua mineral embotellada, así como el retiro de comidas congeladas en Estados Unidos el año pasado por riesgo de contaminación.
Para algunos analistas, el mayor riesgo del episodio actual no es financiero, sino reputacional. Jean-Philippe Bertschy, de Vontobel, advirtió que el incidente deja dudas sobre la ejecución y la comunicación de la empresa, áreas clave para la nueva dirección.
Aunque el impacto de los retiros varía según el mercado, casos previos muestran que en países como China los efectos pueden ser duraderos, mientras que en otros, como Estados Unidos, las marcas han logrado recuperar participación en plazos relativamente cortos.
En México, Nestlé informó que el retiro es voluntario y precautorio, limitado a cuatro lotes específicos de NAN Alfamino y Alfamino en presentaciones de 400 gramos, y reiteró que el resto de sus productos son seguros para el consumo.
La compañía aseguró que mantiene comunicación directa con los consumidores y que prioriza la seguridad y la transparencia durante el proceso.
MRA