El especialista en comercio internacional y política comercial, Kenneth Smith Ramos, planteó que Estados Unidos necesita a México para competir con China a largo plazo.
"El país debe hacer valer con mayor firmeza su posición dentro de la estrategia automotriz de Norteamérica", señaló.
Nivel de producción e importación automotriz
La presión aumenta ante el exceso de producción de la industria automotriz china, cuya capacidad supera en más de 50-55 por ciento la demanda de su mercado interno.
Al mismo tiempo, sus ventas domésticas pierden fuerza y el excedente está siendo absorbido mediante exportaciones.
En México, las importaciones de vehículos chinos pasaron de representar menos de dos por ciento a más de 25 por ciento de las ventas en los últimos años, de acuerdo con Smith Ramos.
Tras el incremento de los aranceles de Nación Más Favorecida (NMF) aplicado por México, las importaciones de unidades provenientes de China cayeron 31 por ciento.
Sin embargo, la reducción del flujo de vehículos no elimina la presión competitiva, pues los fabricantes chinos mantienen una elevada capacidad productiva y requieren mercados externos para colocar el excedente.
Por su parte, Michael Robinet, vicepresidente de Estrategia de Pronósticos de Mobility Global, señaló que las ventas de vehículos en China han caído cerca de 18 por ciento este año, mientras su producción disminuyó sólo seis por ciento.
"Esa diferencia está siendo absorbida mediante exportaciones", explicó.
China gana terreno comercial
El avance chino ocurre mientras Norteamérica define las condiciones que regirán su integración automotriz, pues el experto, Smith Ramos señaló que Estados Unidos insiste en elevar las reglas de origen del T-MEC a 85 por ciento de contenido regional y 50 por ciento de contenido estadunidense, propuesta que México y Canadá consideran incompatible con la lógica actual del acuerdo.
La disputa también alcanza a las cadenas de suministro, por lo que Flavio Volpe, presidente ejecutivo de Asociación de Fabricantes de Autopartes de Canadá (APMA), señaló que China está ganando terreno en mercados a los que anteriormente llegaban fabricantes norteamericanos gracias a las cadenas de suministro de México y Canadá.
Volpe planteó que una verdadera “Fortaleza Norteamericana” debe incluir a México, Estados Unidos y Canadá, pues la competencia real para la región es China y, en segundo lugar, Japón, Corea y Europa.
A la par, Matt Blunt, presidente del American Automotive Policy Council, indicó que desde 2018, el T-MEC ha impulsado alrededor de 450 mil millones de dólares en inversión automotriz, de los cuales tres cuartas partes se han destinado a Estados Unidos.
El escenario coloca a México en una posición estratégica para Norteamérica, mientras que China necesita mercados para absorber su exceso de producción, y Estados Unidos requiere mantener integrada la capacidad manufacturera mexicana para competir con los fabricantes asiáticos.
KL