• Exportación de toros de lidia de España a México en pausa por crisis sanitaria en la Unión Europea

  • La presencia de la enfermedad hemorrágica epizoótica en la Unión Europea (UE) ha interrumpido el flujo de ejemplares destinados a la reproducción ganadera.
Ciudad de México /

La exportación de toro de lidia desde España hacia México atraviesa una nueva pausa sanitaria; la presencia de la enfermedad hemorrágica epizoótica en la Unión Europea (UE) ha interrumpido el flujo de ejemplares destinados a la reproducción ganadera, un componente clave en la cadena productiva de esta industria, confirmó a MILENIO el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, Luis Planas Puchades.

La suspensión ocurre tras el último proceso de importación registrado en 2022, marcando aproximadamente tres años sin nuevos movimientos de ganado bravo entre ambos países.

“El tema del toro de lidia es muy específico, hemos efectuado, en el pasado, exportación de toro de lidia a México para su reproducción en ganaderías y no para festejos tradicionales, sino exclusivamente para reproducción ganadera”.
“Y está interrumpida por una enfermedad animal que está presente en estos momentos en la Unión Europea”, explicó el funcionario.

La restricción sanitaria limita el movimiento internacional de animales vivos y expone la vulnerabilidad del sector ante contingencias epidemiológicas, particularmente, en un mercado donde la genética es el principal activo.

Interrupciones sanitarias y ciclos largos de intercambio

La pausa actual es parte de una dinámica histórica de más de cinco siglos en la que la introducción de nuevas líneas genéticas ha ocurrido de manera intermitente, de acuerdo con la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia.

“Al hablar del toro bravo mexicano, no podemos dejar de referirnos al toro español y mucho menos olvidar los orígenes de los antecesores del actual toro de lidia”, precisó el organismo.
La restricción sanitaria limita el movimiento internacional de animales vivos y expone la vulnerabilidad del sector. Foto. Araceli López.

El origen del bovino se remonta al uro (bos primigenius), una especie domesticada entre 6000 y 2500 A.C., descrita como fuerte e indómita y con presencia en Europa, Asia y África. Aunque desapareció en Europa central en el siglo XVII, su permanencia en la península ibérica permitió la evolución del toro destinado a la lidia.

“Si bien el toro desapareció de los bosques de Europa central en el siglo XVII, no sucedió lo mismo en la península ibérica…”, detalla el documento histórico al que tuvo acceso MILENIO, mismo que registra celebraciones taurinas desde el siglo XIII.

En México, la historia moderna del toro de lidia inició en 1522 con la ganadería de Atenco, considerada la más antigua del mundo aún en operación.

“Sobre estos pilares mexiquenses se soporta la historia de la ganadería brava en México…”, señala la asociación, recordando que la introducción inicial de ganado ocurrió durante la época de Hernán Cortés con autorización de Carlos V.

Durante los siglos XIX y XX, la genética del toro mexicano se fortaleció con importaciones de líneas españolas como Miura, Murube y Saltillo, consolidando un modelo de crianza especializado.

Sin embargo, este flujo se interrumpió abruptamente tras la crisis de fiebre aftosa, generando una pausa de más de 50 años hasta 1996. Posteriormente, el intercambio se reanudó de forma limitada y bajo estrictos controles sanitarios, con nuevos periodos de baja actividad, incluido el actual.

El negocio del toro de lidia: genética, costos y dependencia del espectáculo

Detrás de estas interrupciones sanitarias existe una industria compleja que depende tanto de la genética como del mercado final. En México operan alrededor de 240 ganaderías de toro de lidia, según la Asociación de Tauromaquia Mexicana.

El presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, Ramiro de la Torre, explicó que el valor del sector comienza en la selección genética.

“Un semental puede variar en el precio, pero por lo general e históricamente puede llegar a valer lo que cuesta alrededor de una corrida de toros. Que puede ser entre 200 mil a 300 mil pesos”.
“Mientras que una vaca puede llegar a valer entre 50 y 100 mil pesos que es elegida para ser vaca madre en la ganadería que se llama de vientre”, detalló.

Cuando los ejemplares provienen de Europa, los costos se elevan significativamente debido a logística, transporte aéreo especializado y protocolos sanitarios.

“Es un proceso muy caro porque se tienen que alquilar aviones, charters para traer un cierto número de ganado y sí, es un proceso caro donde el valor de traer una vaca desde el extranjero puede incrementarse cuatro o cinco o seis veces el precio que pudiera tener la vaca en sí solamente. O un semental igual”, explicó.

A esto se suma el costo operativo, pues un toro en su etapa final puede consumir hasta ocho kilogramos de maíz diarios, además de forraje, durante varios años de crianza.

En México operan alrededor de 240 ganaderías de toro de lidia. Foto. Araceli López

Bajo estas condiciones, el costo directo de producción por ejemplar ronda entre 80 mil y 90 mil pesos, sin considerar gastos indirectos como maquinaria, combustible, fertilizantes, salarios y mantenimiento de extensiones de terreno.

El modelo financiero, sin embargo, depende de un elemento clave: la existencia de festejos.

“Sin festejos, el ciclo económico pierde sentido”, subrayó.

Una industria de miles de millones bajo presión sanitaria

En 2022, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó que trabajaba con productores para fortalecer controles sanitarios y ampliar mercados internacionales.

“Con el propósito de impulsar el comercio de ganado bravo mexicano a diferentes regiones del mundo…”, indicó la dependencia.

La estrategia benefició a más de dos mil 350 unidades de producción pecuaria, con un inventario superior a 118 mil cabezas de reses bravas.

La industria tiene presencia en 21 estados, entre ellos Tlaxcala, Querétaro, Jalisco y Guanajuato, y genera alrededor de siete mil millones de pesos anuales, consolidándose como un segmento relevante dentro del sector pecuario especializado.

Cuando los ejemplares provienen de Europa, los costos se elevan significativamente. Foto. Araceli López.

El entonces titular del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Francisco Javier Trujillo Arriaga, explicó que el cumplimiento sanitario es indispensable para la movilidad del ganado.

“Los productores de este tipo de ganado deben garantizar que las reses bravas estén libres de tuberculosis bovina y brucelosis, condición sanitaria indispensable para obtener el Certificado Zoosanitario de Movilización (CZM)”.

Un mercado en pausa, pero no detenido

La suspensión actual de exportaciones desde España reitera el patrón de que el desarrollo del toro de lidia ha avanzado en ciclos largos, condicionados por factores sanitarios, regulatorios y económicos.

Aunque el flujo genético se encuentra detenido, la estructura productiva en México continúa operando sobre su base histórica, con costos elevados y una dependencia directa de la demanda final.

En ese equilibrio entre tradición, biología y mercado, el toro de lidia sigue siendo una industria donde cada interrupción sanitaria no solo detiene exportaciones, sino que impacta toda una cadena económica construida durante siglos.

GS

  • Giselle Soriano
  • Originaria de Guadalajara, Jalisco, galardonada con el premio nacional de periodismo Veritas in Verbi 2018 y 2019 en crónica y reportaje; 10 años de experiencia periodística en el ámbito de nota roja, política y negocios.

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