Trump, con opciones limitadas para regresar a la Casa Blanca

Hacia 2024. Seis ex presidentes de Estados Unidos se han lanzado de nuevo para el cargo, aunque solo Grover Cleveland tuvo éxito; el actual mandatario se encamina hacia su segundo juicio político en un año.

Aunque debe dejar el cargo la próxima semana, no ha hecho nada que sugiera que se va a retirar del ámbito público. Evan Vucc/AP

COURTNEY WEAVER

William Howard Taft, vigesimoséptimo presidente de Estados Unidos, eligió las palabras para describir lo que debe pasar con los antiguos ocupantes de la Casa Blanca una vez que dejen el cargo. 

“Una dosis de cloroformo”, se sabe que dijo Taft, para proteger a la nación “del molesto temor” de que alguna vez regresen.

Se puede suponer que Taft —quien pasó a convertirse en juez de la Corte Suprema— no pensaba eso para él, sino para su predecesor en la Casa Blanca y antiguo aliado Theodore Roosevelt. Al final del primer mandato de Taft, Roosevelt compitió contra él, primero por la candidatura republicana y después por la presidencia: los dos hombres al final terminaron perdiendo ante Woodrow Wilson.

Es difícil no pensar en el consejo de Taft cuando se contempla el futuro de Donald Trump. Aunque debe dejar la Casa Blanca la próxima semana, no ha hecho nada que sugiera —incluso después de que se le responsabilizó de los disturbios de la semana pasada— que se va a retirar del ámbito público. 

En la “marcha para salvar a Estados Unidos” del miércoles pasado que se transformó en la toma del Capitolio, Trump, su familia y los principales asesores que quedan no parecían estar recordando su mandato de cuatro años en la Casa Blanca, sino viendo al futuro, hacia la siguiente fase de un movimiento que dividió el Partido Republicano y sacudió la democracia estadunidense.

En un video que publicó el hijo mayor del presidente, Donald Trump Jr., la semana pasada, se muestra a miembros del círculo cercano del mandatario bailando detrás del escenario con la música del éxito de la música pop de 1982 “Gloria” antes del evento, como si este fuera solo otro mitin de campaña. Trump y sus asesores insinuaron en repetidas ocasiones que competiría una vez más en 2024, pero ahora enfrenta un camino mucho más difícil, la Cámara de Representantes avanza hacia el segundo proceso de juicio político contra él en un año.

Una serie de desafíos legales potencialmente devastadores lo esperan cuando sea ex presidente. Los fiscales, tanto federales como locales, en Nueva York ya lo investigan, y hay llamados para que inicien las investigaciones sobre su llamada telefónica en la que le pidió al secretario de estado de Georgia que “encuentre” votos para él, así como su papel en la violencia que se desató el 6 de junio. 

Un número pequeño, pero cada vez mayor, de legisladores republicanos hicieron un llamado para que el presidente renuncie o enfrente un juicio político. Twitter suspendió de forma permanente la cuenta de Trump, con lo que le quitó al presidente sus 88 millones de seguidores. 

Sería ingenuo descartar las posibilidades políticas de Trump o suponer que perdió la mayor parte de su base de seguidores. Sin embargo, los va a dirigir desde un púlpito más pequeño, y no solo porque le cerraron sus cuentas de redes sociales 

“No hay manera en que Donald Trump se de cuenta de cómo de un día para otro pasas de ser el humano más poderoso del planeta y te conviertes en un don nadie”, señala Douglas Brinkley, historiador de los presidentes. 

“Piensas: ‘soy una gran celebridad y tengo seguidores y regresaré en 2024. Pero ahora luchas sin un poder oficial a tu alrededor. Nada. Incluso los que no tienen grandes egos, como Jimmy Carter y George H. W. Bush, tuvieron dificultades para adaptarse a la vida civil”. 

Bush padre se sumergió de nuevo en la política de la Casa Blanca después de su derrota, tras la elección de su hijo como presidente, a quien en diversas ocasiones acompañó para el resumen diario clasificado para el presidente en sus visitas a Washington. 

Carter, mientras tanto, en ocasiones fue criticado por entrometerse demasiado en los asuntos de sus sucesores, como cuando se consideró que interfirió en las políticas de Bill Clinton hacia Corea del Norte y las de Bush padre respecto a Kuwait.

Para algunos ex presidentes que salieron en condiciones menos que ideales, el periodo pospresidencial ofrece una oportunidad para la redención, financiera o de otro tipo. Pero la PGA (Asociación de Golfistas Profesionales) le acaba de arrebatar al campo de golf Bedminster de Trump un torneo major en 2022 y su negocio de hoteles puede enfrentar consecuencias más amplias. 

Además, el ex presidente más contento en este momento parece ser George W. Bush, quien regresó a Texas y con alegría se dedica a la pintura. 

Si Donald Trump sigue adelante con otra contienda hacia la Casa Blanca, no será el primer ex mandatario que lo haga. Martin Van Buren, Millard Fillmore, Ulysses S. Grant, Grover Cleveland, Herbert Hoover y Roosevelt intentaron regresar a la presidencia de Estados Unidos después de dejar el cargo. sin embargo, solo uno —Cleveland— tuvo éxito. 

Juicio

Los demócratas en el Congreso comenzaron a presionar contra Donald Trump con la acusación de que incita a la insurrección en relación con el violento ataque al Capitolio de la semana pasada.

Impugnación

La Cámara de Representantes puede votar mañana la impugnación, dijo a periodistas el líder de la mayoría de la Cámara, Steny Hoyer. La aprobación hará que Trump sea el único presidente de EU impugnado dos veces. 

Capitolio

Miles de partidarios de Trump irrumpieron en el Congreso la semana pasada, obligando a los legisladores a trasladarse a un lugar seguro cuando certificaban la victoria de Joe Biden, lo que dejó cinco muertos.

Mitin

Los actos de violencia ocurrieron después de que Donald Trump alentó a sus seguidores a marchar sobre el Capitolio en un mitin, repitiendo las falsas afirmaciones de que su rotunda derrota electoral era ilegítima.


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