¿Te resulta imposible llegar a fin de mes porque las deudas consumen cada peso de tus ingresos? Seguramente no eres el único, en México, algunas personas buscan la forma de pagar lo que deben al banco, amigos o familiares, sin afectar la despensa del hogar o los gastos cotidianos, pero no siempre resulta fácil, por lo que un experto nos da los pasos a seguir y sus mejores consejos para salir de ese bache.
Pagar tarjetas de crédito y préstamos personales exige más que simple voluntad y tu presupuesto listo, se requiere una estrategia clara, ordenada y sostenible a lo largo del tiempo.
En entrevista para MILENIO, Luis Rangel, vicepresidente de Crédito, en Kueski, afirmó que no existe un monto promedio que refleje la realidad de todos los mexicanos, debido a que el nivel de endeudamiento varía según el ingreso, el tipo de financiamiento y las necesidades de cada hogar.
Sin embargo, afirma que "el crédito al consumo sigue siendo la principal herramienta de financiamiento para los hogares mexicanos".
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, los productos de crédito con mayor penetración en México son las tarjetas de crédito departamentales, con 22.6 por ciento, las tarjetas de crédito bancarias, con 15.7 por ciento, y los créditos personales o de nómina, con 6.9 por ciento.
Paso 1: Diagnóstico financiero: Tu punto de partida obligatorio
De acuerdo con Rangel, el error más común al intentar salir de deudas es comenzar a pagar a ciegas sin evaluar a fondo la situación personal.
Es decir, muchas personas ignoran cuánto pagan de intereses, las fechas límite o a quién le deben exactamente.
Para recuperar el control de tus finanzas es indispensable realizar un inventario detallado de tus compromisos.
Además, se debe identificar qué obligaciones representan la carga más pesada por sus tasas de interés, lo que te permitirá definir prioridades reales y estructurar un plan de pago sostenible, o bien, que no te haga sentir más estrés.
"Recuperar el control comienza por hacer un inventario completo de las obligaciones financieras y entender cuáles representan una mayor carga", explica Luis Rangel, Vicepresidente de Crédito en Kueski.
Rangel agregó que otro error frecuente es pensar que la única solución consiste en hacer recortes drásticos, o bien, resignarse a que la deuda siga creciendo.
Según el experto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) refiere que una buena gestión financiera comienza por entender los compromisos existentes antes de tomar nuevas decisiones.
Ese diagnóstico permite establecer prioridades y evitar que la deuda continúe creciendo.
Paso 2. ¿Avalancha o bola de nieve? Elige tu estrategia de pago
El experto explica que existen dos métodos populares para liquidar compromisos: el método avalancha, que consiste en liquidar primero las deudas con la tasa de interés más alta, y el método bola de nieve, enfocado en liquidar primero las deudas más pequeñas.
Financieramente, atacar la tasa más alta reduce el costo total del dinero en el tiempo.
Sin embargo, para algunas personas, el método de "bola de nieve", que prioriza las deudas más pequeñas, puede generar una mayor sensación de avance y motivación para mantener el plan.
Lo importante aquí no es encontrar el método perfecto, sino el que puedas sostener mes a mes.
"Las mejores decisiones financieras son aquellas que las personas realmente pueden mantener en el tiempo", afirma Rangel.
¿Es buena idea ahorrar mientras estás endeudado?
El vicepresidente de Crédito, en Kueski, afirma que destinar hasta el último centavo sobrante a pagar deudas sin dejar margen de maniobra es una trampa común.
Lo anterior, porque si ocurre una emergencia imprevista y no tienes liquidez, te verás obligado a recurrir nuevamente al tarjetazo o a préstamos rápidos.
Por esta razón, construir un fondo de emergencias modesto de manera paralela evita romper el ciclo de pagos, además de que mantener un equilibrio entre amortizar tu deuda y guardar un pequeño colchón protegerá tu estabilidad económica ante cualquier eventualidad.
"La salud financiera no depende únicamente de pagar más rápido, sino de construir hábitos que permitan mantener esa estabilidad", destaca.
¿Cómo evitar créditos rápidos como "parche" para pagar otras deudas?
Si una persona utiliza un nuevo financiamiento únicamente para pagar otro, probablemente sea momento de replantear su estrategia financiera.
"La pregunta más importante antes de contratar un nuevo crédito es si realmente ayudará a mejorar la situación financiera o simplemente la pospondrá", cuestiona el experto.
En cambio, afirma que un crédito puede formar parte de una solución cuando ayuda a reorganizar las finanzas, simplificar pagos o acceder a condiciones más favorables dentro de una estrategia financiera bien definida.
"Nuestra experiencia muestra que el crédito genera mejores resultados cuando forma parte de un plan financiero y no cuando responde únicamente a una urgencia", expresa.
Destacó que 91 por ciento de los usuarios afirma que Kueski le ha ayudado a organizar mejor sus finanzas y 71 por ciento ha accedido posteriormente a otros productos financieros, lo que refleja que un uso responsable del crédito también puede abrir nuevas oportunidades.
"El reto no es evitar el crédito; es utilizarlo con un propósito claro y dentro de una estrategia financiera sostenible", agrega.
Consolidación y reestructuración: ¿cuándo convienen?
Según el especialista de Kueski, agrupar varios créditos en uno solo conviene cuando simplifica la administración y ofrece condiciones más favorables, como una menor tasa de interés.
Si la consolidación incrementa el plazo o el costo total, únicamente pospondrá el problema de fondo.
Por otro lado, reestructurar una deuda no debe verse como un fracaso personal ni destruye de forma definitiva tu historial crediticio.
Retomar los pagos de manera constante bajo un nuevo esquema mejorará de forma gradual tu reporte en Buró de Crédito.
"Una reestructuración no debe interpretarse como algo negativo; lo que realmente influye es el comportamiento posterior de pago", comenta Rangel.
Negociación oportuna y ayuda profesional
El experto recomienda que si notas que el dinero disponible no alcanza ni para el pago mínimo, no te esperes a acumular atrasos para actuar. Acercarte a tiempo a tu institución financiera para negociar alternativas viables evita que el problema crezca desmedidamente.
Cuando las deudas superan por completo tus ingresos o requieres nuevos préstamos solo para pagar los anteriores, es momento de buscar asesoría profesional.
Además, reconocer que necesitas apoyo es el primer paso firme para retomar las riendas de tu tranquilidad económica.
"Pedir orientación no significa perder el control de las finanzas; al contrario, es una forma de recuperarlo con información y acompañamiento", concluye Luis Rangel, Vicepresidente de Crédito en Kueski.
MRA