Compartir el éxito financiero de las empresas es el objetivo primario de la Participación de los Trabajadores de las Utilidades (PTU), un derecho constitucional que pretende retribuir el esfuerzo productivo de los trabajadores y fomentar la equidad económica al distribuir parte de la riqueza generada durante el año.
Este reparto es obligatorio solo si la empresa tiene más de 20 trabajadores, generó ganancias por más de 300 mil pesos en el período fiscal inmediato anterior y si ha operado más de un año. Si se cumplen estos supuestos, tu empresa deberá entregarte tu PTU a más tardar este 30 de mayo.
Como ves, si bien es un derecho, no se trata de un pago fijo que llegará cada año de manera segura, como sí sucede con el aguinaldo o la prima vacacional.
Es más como un bono extra por tu productividad, que no sabes si llegará y, en su caso, cuál será el monto, pues depende de cuánto ganó la empresa, tu salario y otros factores que se toman en cuenta para calcularla.
Es decir: no es un ingreso que debas incluir en tu presupuesto de inicio de año, y como tal, al tenerlo finalmente en tu bolsillo podría resultar difícil para ti decidir qué hacer con él.
Quizá es tan poco que te apetezca darte un gustito y quieras salir corriendo a gastarlo en cualquier chuchería. O tal vez te gustaría utilizarlo en algo realmente relevante, sin importar si es poco o mucho.
¿Te llama la atención esta idea? Entonces, te invitamos a pensarlo con seriedad y plantearte los mejores escenarios para hacer de este reparto de éxito algo significativo para tu libertad financiera.
Recuerda que “el dinero que se invierte vale por dos”, afirma Jaime Álvarez, CFA y vicepresidente de Inversiones en Skandia, quien te invita a combatir la inflación con inteligencia, pues “ahorrar no es suficiente, en tanto si ese dinero no trabaja y crece, se diluye con el tiempo al perder poder adquisitivo”.
Cuando tenemos un poco más de dinero disponible, podemos pagar deudas, acercarnos al cumplimiento de nuestros sueños, o bien:
“Destinar una parte para nuestro retiro laboral futuro”, comenta Gerardo Chavarría, Gerente de Iniciativas de Negocio en Afore SURA, quien invita a convertir “ese extra en el bolsillo en Ahorro Voluntario en tu Afore. Ese dinero, con el tiempo crece y se transforma en una mejor calidad de vida al momento del retiro”, dice.
Antes de decidir, lo primero es hacer una autoevaluación de tu situación personal para saber si necesitas recuperar el control de tus finanzas o estás perfecto y puedes bien darte un gusto o poner esa lanita a trabajar para tu futuro.
Toma el control
Pagar o disminuir tus deudas es la mejor decisión financiera que puedes tomar cuando tienes el dinero para ello. Es un ahorro en sí mismo, pues debes saber que hoy no hay una inversión segura que te brinde un rendimiento superior a la tasa de interés que genera un crédito y menos si tienes más de uno.
Así pues, si liquidas una deuda o la disminuyes, ahorrarás los intereses que ya no pagarás y evitarás que crezca. Aunque es deseable liberarse de todas las deudas de un jalón, tal vez tu PTU no sea suficiente, en ese caso, la sugerencia es empezar por aquella que tenga los intereses más altos.
Ponte guapo
El hecho de darle mantenimiento a los bienes que integran tu patrimonio, como tu casa o tu auto, se considera una inversión doméstica, pues significa que harás más cómoda y eficiente tu vida cotidiana, al tiempo que le conservas el valor a esos recursos.
La idea es mejorar el espacio en el que vives al ejecutar acciones de alto costo que además de plusvalía generan calidad de vida, como impermeabilizar o cambiar la instalación eléctrica. Si rentas, evita hacer modificaciones estructurales.
Asimismo, es una buena inversión cambiar las llantas de tu coche o realizarle alguna compostura mayor.
Un retiro de ensueño
Destinar la PTU, o una parte, a tu ahorro para el retiro suma inversión y previsión en una sola alternativa, indica Luis Lozano, director de Inversiones Institucionales de VALMEX Casa de Bolsa.
Para esto, tienes dos opciones: destinarlo al ahorro voluntario de tu Afore o bien invertirlo en un Plan Personal de Retiro (PPR). Este último puedes contratarlo en una aseguradora o en una casa de bolsa; pero ojo, haz la tarea para que definas cuál te conviene más, ya que hay varios esquemas.
Al ser la PTU un ingreso extraordinario, lo mejor sería usarla para aportar a la Afore o a un PPR puro, sin componente de seguro.
Ahorrar es un buen principio, pero no basta. “Es mejor invertirlo en algún instrumento que brinde ganancias y equilibre las pérdidas”, aconseja Jaime Álvarez, de Skandia.
Recuerda que el dinero invertido es una doble ganancia. “Lo primero es armar un fondo de emergencia, que se debe invertir en algún instrumento con liquidez a muy corto plazo como un pagaré o un fondo diario, para tenerlo a mano por si surge un imprevisto.
Si ya tienes eso cubierto, puedes invertir a mediano o largo plazo en algún fondo mutuo o en un ETF, para cumplir otras metas a futuro”.
MGS