• ¿Qué es el fracking y por qué está generando debate en México?

La técnica de la fractura hidráulica llevó a Estados Unidos en convertirse en la mayor potencia energética del mundo.

Yeshua Ordaz
México /

A partir del 2010, una técnica novedosa llevó a Estados Unidos a ser la mayor potencia energética mundial logrando independencia y ser el mayor productor de petróleo con poco más de 13 millones de barriles diarios. 

Esto ha hecho que diferentes países productores miren hacia este desarrollo conocido como fractura hidráulica o fracking.

México busca no depender del gas natural de EU

Sin embargo, todo progreso significa consecuencias. Aunque la fractura hidráulica podría ayudar a México a elevar su producción petrolera y generar mayor riqueza, existen detractores sobre el uso de este medio de extracción derivado de experiencias durante su implementación.

El gobierno de México informó que analiza esta técnica como una posibilidad para dejar de depender del gas natural de Estados Unidos, necesario para producir el 70 por ciento de la electricidad del país.

De acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum, sólo se está analizando y contemplando los avances tecnológicos que existen en la fractura hidráulica.

La Agencia Internacional de la Energía (IEA) señala que nuestro país tiene la cuarta posición respecto a recursos potenciales de shale gas (encontrado en rocas sólidas compactadas), con 681 billones de pies cúbicos técnicamente recuperables; principalmente, al noreste y centro-este de México existen yacimientos con edad geológica similar a los de Estados Unidos.

De acuerdo con la extinta Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), de no utilizar la técnica de fracking, México estaría perdiendo el 48.1 por ciento de sus reservas equivalentes a 66 mil 600 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

¿Por qué se utiliza esta técnica?

Se tiende a pensar que el petróleo o gas se encuentran en cuevas o huecos en la tierra; sin embargo, suele estar depositado en rocas porosas denominadas rocas madre, que permiten su extracción, mientras que existen otro tipo de rocas denominadas lutitas de muy baja permeabilidad, que evitan la obtención de los recursos.

De acuerdo con un artículo de la Universidad de Nuevo León que cita al libro Desarrollo del gas lutita y su impacto en el mercado energético de México: reflexiones para Centroamérica, el gas natural se produce dentro de rocas orgánicas o lutitas, es decir, en fragmentos sólidos compactados.

La presión sedimentaria expulsa la mayor cantidad, en este caso de gas, hasta la parte más porosa de la roca. El gas que no puede salir se denomina shale gas o gas de lutita.

¿Cómo se realiza el fracking?

De acuerdo con la Alianza Mexicana contra el fracking, debido a la baja permeabilidad de las lutitas, la extracción de los hidrocarburos requiere la utilización de una serie de perforaciones horizontales en la lutita, que pueden extenderse por varios kilómetros en diversas direcciones.

A través de estos pozos horizontales se fractura la roca con la inyección de una mezcla de agua, arena y sustancias químicas a elevada presión que fuerza el flujo y salida de los hidrocarburos de los poros.

La técnica, según World Wide Fund for Nature (WWF), consiste en perforar un pozo de miles de metros de profundidad hasta el yacimiento no convencional.

Luego, el interior del pozo es entubado y cementado como en una especie de cubierta; ya en sus profundidades se punza la roca por medio de herramientas especiales para crear unas primeras fisuras.

“Posteriormente, se bombea a alta presión una mezcla compuesta de agua, arenas especiales y aditivos químicos que crea en la roca microfisuras de pocos milímetros de espesor, pero varios metros de profundidad", indicó WWF. 
"Las arenas presentes en el fluido evitan que las fisuras vuelvan a cerrarse y los químicos cumplen diferentes funciones como disminuir la fricción en el bombeado y evitar la erosión de la tubería. A medida que la mezcla inyectada retorna a la superficie, empieza a fluir hacia el pozo por las fisuras el gas o petróleo atrapado en la roca”, explica.

El fracking pondría bajo presión las fuentes de suministro de agua. | Pixabay

¿Cuáles son los riesgos de esta técnica?

La WWF explica que el fracking requiere grandes volúmenes de agua que varían de acuerdo con las características de la formación geológica en la que se realiza la fractura y de las longitudes de los pozos.

Además, agrega que en un único pozo se pueden consumir entre 9 mil y 29 mil metros cúbicos de agua, es decir, entre 2.4 y 7.7 piscinas olímpicas; asimismo, el consumo de agua es intensivo, pues su inyección a presión se realiza en un periodo corto, cercano a dos semanas.

Por estas razones, el fracking pondría bajo presión las fuentes de suministro de agua en las zonas de explotación, de las que dependen las comunidades, otras actividades económicas y los ecosistemas.

Otro de los riesgos asociados con el fracking es que los químicos relacionados con esta práctica pueden ocasionar problemas de salud, además de que las grietas provocadas en la fractura pueden provocar la contaminación de acuíferos subterráneos, lo cual puede contaminar lagos, ríos y embalses, sumado a la emisión de gases y contribución al calentamiento global.

“Se teme que los fluidos inyectados y contaminados con otros elementos adquiridos durante la fracturación se filtren en la roca y contaminen acuíferos subterráneos que abastecen de agua potable", se lee en el documento de WWF.
"Se calcula que entre un 15 por ciento y 80 por ciento de la mezcla inyectada retorna a la superficie, es decir, en el mejor de los casos, un 20 por ciento permanece en el subsuelo”, señaló.

Sin embargo, los defensores señalan que cada vez avanza más la técnica, por lo que no es necesario el uso de agua potable para realizar esta práctica, señalando que existen regulaciones muy fuertes respecto al empleo de la técnica para la obtención de petróleo y gas.

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KL

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