Un tipo de cambio cercano a 17 pesos por dólar puede restar atractivo a la exportación de ganado mexicano hacia Estados Unidos, en momentos en que el sector comienza a recuperarse de las restricciones impuestas por el gusano barrenador, señaló el director regional de México de U.S. Meat Export Federation, Gerardo Rodríguez Sánchez.
En entrevista con MILENIO, explicó que un dólar en esos niveles reduce los incentivos para colocar ganado en el mercado estadunidense frente a periodos en los que la divisa se ubicaba alrededor de 21 pesos.
Esto se suma a las restricciones sanitarias que han afectado principalmente a productores y empresas dedicadas a la exportación de becerros, es decir, ganado bovino joven, hacia Estados Unidos.
“El hecho de que hemos tenido casi dos años que no se han exportado becerros a Estados Unidos, por el problema del gusano barrenador, esos becerros se han mantenido en México y han sido producto disponible que se ha utilizado aquí para que más mexicanos tengan opciones de consumir el producto”, explicó.
Además señaló que la permanencia de estos animales en territorio nacional tuvo un efecto contrario para el mercado interno, ya que aumentó la disponibilidad de ganado que anteriormente tenía como destino Estados Unidos.
EU ha suspendido tres veces el ingreso de ganado
Desde la detección del gusano barrenador en México, Estados Unidos ha suspendido en tres ocasiones el ingreso de ganado mexicano, de acuerdo con información oficial del Departamento de Agricultura estadunidense (USDA, por sus siglas en inglés).
La primera suspensión comenzó el 22 de noviembre de 2024, después de que México notificó la detección de la plaga en Catazajá, Chiapas. Tras la negociación de nuevos protocolos sanitarios, el comercio comenzó a restablecerse en febrero de 2025.
Sin embargo, el USDA volvió a suspender las importaciones terrestres de bovinos, bisontes y caballos procedentes de México el 11 de mayo de 2025, ante el avance de la plaga hacia el norte del país.
El intercambio comenzó a reactivarse nuevamente el 7 de julio de ese año, pero la reapertura duró apenas dos días.
El 9 de julio, Estados Unidos ordenó un tercer cierre después de que las autoridades mexicanas notificaron un caso de gusano barrenador en Ixhuatlán de Madero, Veracruz.
Impacto alcanzaría mil 850 mdd
Hasta ahora, los gobiernos de México y Estados Unidos no han publicado una estimación consolidada de las pérdidas económicas generadas por los diferentes periodos de suspensión.
No obstante, una proposición presentada en la Cámara de Diputados en junio de 2026 recoge una estimación del Consejo Mexicano de la Carne, según la cual alrededor de 1.8 millones de cabezas de ganado habrían dejado de venderse hacia Estados Unidos, con un impacto económico calculado en mil 850 millones de dólares.
La cifra corresponde a una estimación del organismo empresarial citada en un documento legislativo y no a un cálculo elaborado por el gobierno federal.
A su vez, el Servicio Agrícola Exterior del USDA había estimado desde marzo de 2025 que las exportaciones mexicanas de ganado disminuirían 17 por ciento durante ese año, hasta alrededor de un millón de cabezas, debido en parte a las restricciones por el gusano barrenador.
El organismo estadunidense también anticipó que parte del ganado que dejara de exportarse permanecería en México para sacrificio, engorda o reposición del hato.
Exportaciones comienzan a reactivarse
Después de más de un año desde el cierre de julio de 2025, el gobierno de México informó que el 24 de agosto de 2026 se reanudaron parcialmente las exportaciones desde Agua Prieta, Sonora, hacia Douglas, Arizona.
De acuerdo con el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas de Estados Unidos (APHIS), Douglas representa la primera etapa de una reapertura gradual.
Ante este escenario, Rodríguez Sánchez consideró que los envíos mexicanos podrán recuperarse, aunque inicialmente se mantendrían por debajo de los niveles registrados antes de las restricciones.
AG