La Inteligencia Artificial (IA) desplazará algunos puestos de trabajo, pero aumentará la productividad y sostendrá la demanda de personal mexicano calificado en Estados Unidos, afirmó el exsecretario de Estado de ese país, Mike Pompeo.
Durante el North Capital Forum, explicó que el envejecimiento de la población estadunidense obligará a las empresas a producir más con menos personas y contratar trabajadores extranjeros mediante canales legales.
“No creo que exista el riesgo de una reducción neta en la demanda de trabajadores calificados procedentes de México. Se verá diferente, las habilidades serán distintas, pero seguirán llegando de México a Estados Unidos durante los próximos años”, puntualizó .
No obstante, reconoció que la tecnología afectará algunas actividades, entre ellas los servicios jurídicos, aunque descartó una eliminación generalizada del empleo.
“Habrá desplazamientos laborales, eso es absolutamente cierto, pero en términos netos creo que seremos más productivos”, sostuvo.
Además detalló que Estados Unidos cuenta con alrededor de 160 millones de trabajadores, por lo que necesitaría 1.6 millones adicionales por cada punto porcentual de crecimiento económico, aunque reveló que la edad mediana de ese país se ubica entre 40 y 41 años, frente a cerca de 30 años en México, lo que representa una diferencia que abre oportunidades para complementar ambos mercados laborales.
Centros de datos son indispensables para competir durante 20 años
El ex funcionario estadunidense, destacó que los centros de datos serán indispensables para que Estados Unidos mantenga su competitividad durante las próximas dos décadas.
Sin embargo, consideró que las empresas tecnológicas han fallado al explicar sus beneficios económicos y fiscales, mientras el consumo de agua y electricidad genera rechazo entre las comunidades.
Como ejemplo, mencionó a Loudoun County, Virginia, donde la recaudación aportada por estas instalaciones permitirá reducir entre 30 y 40 por ciento los impuestos sobre la propiedad, de acuerdo con las cifras presentadas.
“Son absolutamente necesarios para que Estados Unidos continúe compitiendo globalmente durante los próximos 20 años, mientras nos convertimos en el centro del universo para almacenar y transmitir datos a un costo relativamente bajo”, afirmó.
Ante ello, dijo que México participa en esta expansión como proveedor de productos eléctricos, electrónicos y componentes; sin embargo, buena parte de los insumos y del conocimiento tecnológico permanece en Taiwán, Corea, Vietnam y China.
Ante ello, recordó que Estados Unidos redujo su participación en la fabricación mundial de semiconductores a entre 8 y 12 por ciento, después de concentrar hasta 80 por ciento.
Además aseguró que el principal obstáculo para recuperar esta industria no es la falta de capital, terreno, agua o electricidad, sino la escasez de ingenieros y técnicos capacitados.
“Esto tomará 20 años. El momento para comenzar era hace algunos años y el siguiente mejor momento es mañana”, expresó.
México enfrentará una “enorme escasez” de energía
El ex secretario de Estados Unidos, puntualizó que México enfrentará una “enorme escasez” de energía si no acelera la construcción de infraestructura y genera condiciones para atraer capital.
Ante ello, expuso que algunos estados de la Unión Americana prevén multiplicar hasta 10 veces su generación eléctrica durante los próximos cinco o 10 años, debido a la expansión de centros de datos y nuevas industrias.
Ante ese escenario, defendió el uso de energías renovables, hidroeléctricas, nucleares, petróleo y gas natural, siempre que resulten asequibles para hogares y empresas.
“Lo que necesitamos es energía asequible. No basta con decir que construiremos muchas plantas solares. Me parece fantástico, pero las personas y las empresas deben poder pagarlas”, indicó.
Por lo tanto, dijo que la falta de electricidad reducirá el crecimiento económico de México si las empresas estatales y privadas no cuentan con incentivos para invertir en nuevos proyectos.
Integrar a China al mundo occidental “fue un error”
El ex funcionario estadunidense detalló que la estrategia de integrar a China al sistema económico internacional para acercarla a los valores occidentales fracasó, afirmó Pompeo.
Recordó que discutió el tema con el exsecretario de Estado de Estados Unidos, Henry Kissinger, uno de los principales promotores del acercamiento diplomático con Pekín desde 1972.
“La teoría de que, si invertíamos y tratábamos a China como alguien que quería incorporarse al mundo occidental, se acercaría a nuestros valores, pudo ser una hipótesis válida. Simplemente resultó que no funcionó”, afirmó.
Además, advirtió que el partido Comunista Chino impulsa una campaña en redes sociales para desacreditar los centros de datos y frenar el desarrollo de infraestructura digital en Occidente.
“Están en TikTok, en X y en otras plataformas contando la historia de los centros de datos y de lo perjudiciales que son para las comunidades locales”, reveló.
Ante este panorama, expuso que la competencia con China comprende la infraestructura tecnológica, la educación, el control de la información y la capacidad industrial.
Sin embargo, remarcó que revertir está relación con el país asiático será complejo porque México, Canadá y Estados Unidos compiten con China en distintas industrias, pero mantienen inversiones, clientes y cadenas productivas vinculadas con el país asiático.
Ante ello, consideró que la relación debe regirse por reciprocidad, aunque reconoció que las universidades estadunidenses dependen de las colegiaturas y los recursos chinos destinados a investigación.
PSAJ