La política de estímulos fiscales a los combustibles generará una pérdida acumulada de 108 mil 413.32 millones de pesos para las finanzas públicas entre el 28 de febrero y el 25 de septiembre de 2026, de acuerdo con un análisis del especialista Ramsés Pech.
Con datos de la Secretaría de Hacienda, Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Nacional de Energía (CNE), el diésel concentra el mayor impacto fiscal, con una pérdida de 62 mil 123.89 millones de pesos, equivalente a 57.3 por ciento del total.
Le sigue la gasolina Magna, con 41 mil 249.92 millones de pesos, que representan 38 por ciento de la pérdida acumulada, mientras que la Premium registra un impacto de 5 mil 39.52 millones de pesos, equivalente a 4.6 por ciento.
En conjunto, los tres combustibles acumulan más de 108 mil millones de pesos de impacto fiscal en el periodo analizado.
El peso del diésel en la pérdida recaudatoria se relaciona con su uso en actividades como el transporte de carga, la industria y la agricultura, mientras que la gasolina Magna concentra una mayor participación por el volumen de consumo en México.
Precio de combustibles
El análisis también compara los precios de los combustibles en México con los de Estados Unidos. Al 18 de septiembre de 2026, la gasolina Magna en México, de 23.69 pesos por litro, era 16.8 por ciento más cara que la gasolina Regular en Estados Unidos, cuyo precio era de 20.29 pesos por litro.
De acuerdo con Pech, esta diferencia está relacionada principalmente con la carga fiscal: en México, 29.6 por ciento del precio de la gasolina corresponde a impuestos, frente a 11.6 por ciento en Estados Unidos.
En el caso del diésel, el precio promedio en México era de 27.01 pesos por litro, 7.7 por ciento menor al de Estados Unidos, de 29.27 pesos. El especialista atribuye esta diferencia a que el gobierno mexicano dejó de recaudar IEPS sobre este combustible.
Trazabilidad de litros para 2027
El análisis también plantea un cambio en la forma en que se determina y entera el IEPS a lo largo de la cadena de comercialización de combustibles.
Actualmente, Pemex y los importadores directos son quienes declaran el impuesto, mientras comercializadores, distribuidores y estaciones de servicio no tienen la misma obligación en esos términos.
La propuesta, que podría aplicarse a partir de 2027, plantea que toda persona que enajene gasolinas o diésel, sin ser fabricante o importador, también declare el IEPS.
El esquema funcionará mediante una comparación mensual entre los litros vendidos y los adquiridos con respaldo en CFDI. Si el volumen enajenado es superior al comprado, la diferencia constituirá la base para enterar el impuesto correspondiente.
El objetivo es dar mayor trazabilidad fiscal a los litros comercializados desde la producción hasta la venta en estación de servicio, de modo que el volumen vendido tenga un respaldo fiscal.
La propuesta no plantea nuevas cuotas de IEPS, sino ampliar la obligación de enterar el impuesto a otros participantes de la cadena, señaló Pech.