Tras dos años de sequía, los productores de frijol de Chihuahua lograron en 2025 una producción propia de un año normal: 80 mil toneladas. Pensaron que los malos años habían quedado atrás; sin embargo, cuando salieron al mercado a vender su producto, la realidad ya era otra.
El presidente del Sistema Producto Frijol en el estado, Héctor Hernán Hernández, reveló a MILENIO que no hay quién compre el grano y, cuando lo hacen, pagan apenas la mitad de lo que valía antes la legumbre, lo que representa una pérdida millonaria para los productores.
Explicó que durante los años de baja producción local, las importaciones cubrieron la demanda interna; pero ahora que los agricultores buscan recuperar su lugar en el mercado, éste se encuentra sobreabastecido, lo que provocó una fuerte caída en el precio del grano.
“El mercado está inundado. Pasamos de vender el kilo entre 17 y 20 pesos en años anteriores, a recibir ofertas de apenas 8 o 10 pesos en la actualidad; es una caída de 50 por ciento, mientras los insumos para producirlo siguen subiendo año con año”, expuso.
De acuerdo con datos del Banco de México, el año pasado se importaron al país 278.7 mil toneladas de frijol, 31 por ciento menos que lo reportado en 2024; sin embargo, en 2023 y 2024 ingresaron al país niveles récord del grano, al sumar 718 mil toneladas entre ambos años, superando cualquier cifra histórica.
Esta situación coincidió con los años de menor producción nacional, lo que permitió que las importaciones cubrieran el faltante en el mercado interno.
Hernández explicó que producir una tonelada de frijol en Chihuahua actualmente supera los 10 mil pesos, monto que en muchos casos ya no puede recuperarse con los precios actuales del mercado.
Ante este contexto, destacó que el gobierno federal estableció un precio de garantía de 27 pesos por kilo.
Sin embargo, el dirigente del Sistema Producto Frijol en Chihuahua afirmó que en la práctica el esquema tiene un alcance limitado, ya que apenas una décima parte de la cosecha logra colocarse dentro del programa de acopio.
“El problema es que de cada 10 kilos que producimos, solo uno entra al esquema de precios de garantía; los otros nueve se tienen que vender en el mercado libre, donde los intermediarios aprovechan la urgencia del productor para pagar precios muy bajos”, señaló.
Ante este escenario, comentó que los productores plantearon a las autoridades federales y estatales la implementación de un esquema de pignoración, con el objetivo de retirar parte del grano del mercado y estabilizar los precios.
“Pignorar significa que el productor entrega su grano en garantía; el gobierno o los acopiadores le otorgan un recurso inmediato para que tenga liquidez sin tener que malbaratar la cosecha. El frijol sigue siendo del productor, pero se retira de la oferta inmediata, lo que permite que el precio se estabilice”, indicó.
Además, el sector propone establecer un subsidio directo de tres pesos por kilo para el frijol comercializado fuera del programa de precios de garantía, con el fin de compensar la presión generada por las importaciones que ingresan al país bajo el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Hernández destacó que Chihuahua se mantiene como uno de los principales productores del país, con alrededor de 80 mil toneladas anuales, principalmente de frijol pinto, lo que representa cerca del 10 por ciento de la producción nacional.
No obstante, los agricultores advierten que, sin medidas de apoyo que equilibren el mercado frente a la entrada de granos provenientes de Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina, la viabilidad del cultivo podría verse comprometida en el próximo ciclo agrícola.
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