La industria mexicana del vestido registró en 2026 su primer déficit comercial en 30 años, de acuerdo con José Pablo Maauad, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive); ente enero y agosto, las importaciones sumaron 4 mil 511 millones de dólares, frente a exportaciones por 4 mil 95 millones, lo que dejó un saldo negativo de 416 millones de dólares.
Con ello, el sector acumuló un saldo negativo de 416 millones de dólares, en contraste con el superávit comercial que había mantenido desde la entrada en vigor del entonces Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
“Desde 1995, cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de México con Estados Unidos, el original del acuerdo, el sector había sido superavitario en su comercio exterior, siempre había exportado más de lo que había importado. Este es el primer año que tenemos un déficit. Hoy estamos importando más ropa de la que exportamos por primera vez en 30 años”, así lo dijo.
Durante su participación en el panel “El Nuevo Mapa de la Moda: Retos y Oportunidades ante el Escenario Económico”, en el Fashion Digital Talks 2026, “Moda sin fronteras”, Maauad atribuyó el cambio a factores como el encarecimiento de producir en México, la paridad del peso frente al dólar y el avance de las importaciones asiáticas.
Menos empleos y establecimientos
La pérdida de competitividad también se refleja en la estructura productiva del sector.
A agosto de 2026, la industria del vestido registró 215 mil 656 empleos, 6.4 por ciento menos que en diciembre de 2025. El número de establecimientos se ubicó en 6 mil 678, una reducción de 5.1 por ciento en el mismo periodo.
En contraste, el valor de la producción se mantiene alrededor de 74 mil 500 millones de pesos anuales.
Para el presidente de Canaive, esto muestra que la industria mexicana está produciendo menos volumen, pero prendas de mayor valor.
De acuerdo con el empresario, cada prenda que Estados Unidos importa desde México tiene un valor aproximadamente cuatro veces superior al de una que compra a China.
“¿Dónde está el presente de nuestra industria en México? En el valor agregado”, sostuvo.
Ese valor, explicó, está en factores como diseño, calidad, innovación, rapidez de respuesta, posicionamiento de marca y servicio.
China aumenta su presencia
El crecimiento de las importaciones provenientes de China es uno de los principales retos para los fabricantes mexicanos.
Maauad señaló que México importó en 2025 cerca de 3 mil millones de dólares en prendas de vestir procedentes de China, 22 por ciento más que dos años antes.
A la competencia por precio se añade, dijo, la entrada de mercancía subvaluada o de contrabando, que no cubre impuestos de importación ni obligaciones fiscales como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Sobre la Renta (ISR).
“Es imposible que una empresa que cumple con sus obligaciones sea competitiva frente a mercancías que evaden esas cargas”, afirmó.
Maauad consideró que las medidas arancelarias y aduaneras implementadas por el gobierno federal todavía no han tenido un efecto suficiente para corregir esta distorsión.
También llamó a las plataformas de comercio electrónico y medios de pago a participar en la prevención de operaciones relacionadas con mercancía ilegal y evasión fiscal.
Tecnología para reducir inventarios y desperdicios
Frente a este escenario, el dirigente empresarial planteó que la inteligencia artificial debe incorporarse a los procesos de las compañías, no como una herramienta adicional, sino para mejorar decisiones de producción y comercialización.
Entre sus aplicaciones mencionó la predicción de demanda, reducción de inventarios, optimización de la producción, trazabilidad y disminución de desperdicios.
La tecnología, dijo, también permite conocer con mayor precisión el comportamiento del consumidor y anticipar qué productos puede demandar.
“Ya no es un tema de empezar a visualizar, es un tema de implementación y de cultura organizacional inmediata”, señaló.
Plan México abre mercado para fabricantes nacionales
Maauad destacó el objetivo del Plan México de que al menos 50 por ciento de la proveeduría y consumo nacional en sectores estratégicos avance hacia productos hechos en México, así como la meta de que 50 por ciento de las compras públicas sea de producción nacional.
Para la industria del vestido, esto puede traducirse en una mayor participación en uniformes, ropa de trabajo, equipo y prendas de protección y vestuario institucional.
Como ejemplo, presentó la comercialización de más de 5 millones de playeras de la Selección Mexicana durante el Mundial 2026 bajo la marca Adidas, cuya cadena de producción, aseguró, involucró materiales y procesos realizados en México.
El caso, dijo, demuestra el potencial de desarrollar productos nacionales vinculados con eventos deportivos, merchandising, colaboraciones entre marcas y diseñadores y otros segmentos especializados.
La apuesta de Canaive es que la industria mexicana no compita con Asia por grandes volúmenes y bajos precios, sino que aproveche su capacidad industrial, diseño y cercanía con Estados Unidos para producir menos volumen, pero con mayor valor agregado.
PSAJ