La industria eólica prevé incorporar cerca de cuatro gigavatios (GW) de nueva capacidad instalada en México hacia 2029.
Lo anterior supone un crecimiento que implicaría inversiones de entre 4 mil y 5 mil millones de dólares, estimación dada a conocer por Mauricio Herrera, director adjunto de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee).
Además, ampliaría la participación de esta tecnología en la matriz eléctrica nacional.
De acuerdo con el directivo, el desarrollo de la nueva infraestructura eólica contempla entre 13 y 14 parques concentrados, principalmente, en Tamaulipas y Nuevo León, a partir de dos vertientes de convocatorias.
"Estamos hablando de más de cuatro gigavatios si sumamos, por ejemplo, los datos de la primera convocatoria de privados (...) estamos hablando que ahí se definieron alrededor de 900 megavatios y en esta segunda, en nuestras estimaciones hablan de alrededor de tres gigavatios; entonces casi cuatro gigavatios que se estarían instalando a finales de 2029", contempló.
Asimismo, durante la inauguración de la exposición fotográfica de la Amdee en el Suburbano Buenavista, Mauricio Herrera detalló que la nueva capacidad de generación tendrá un costo aproximado de entre 1.4 y 1.5 millones de dólares por megavatio, e incluirá sistemas de almacenamiento de energía con una capacidad de entre el 30 y 40 por ciento, así como una duración de tres a cuatro horas.
“La inversión total estamos hablando de alrededor de 8 mil a 9 mil millones de dólares en todo el parque que ahora ya está en operación en los últimos 20 años. Ahora, sería un impulso muy fuerte si se da en estos próximos tres años”, externó.
Además, confirmó la llegada de nuevos jugadores de perfil internacional y nacional al mercado mexicano.
Estatus de proyectos detenidos
Respecto a los parques eólicos que registraban rezagos operativos hace un año, la asociación reportó un avance sustancial para su incorporación al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), quedando superada la fase de parálisis.
"Han ido avanzando varios de los proyectos. Recordarán que hace un año más o menos teníamos alrededor de ocho proyectos detenidos. Esos proyectos ya han avanzado bastante (...) ya se están incorporando al sistema eléctrico nacional. Prácticamente ya todos están en proceso”, precisó.
Por otro lado, los pendientes restantes para estas centrales se enfocan en la obtención de permisos finales de operación, contratos de interconexión y fases de pruebas reglamentarias.
Análisis de impacto tarifario y migración
Respecto a la nueva metodología para cargos de transmisión, la Amdee se encuentra evaluando las implicaciones del esquema y añadió que el sector participó previamente en talleres informativos convocados por la Secretaría de Energía (Sener), aunque no conoció un borrador previo de las fórmulas aplicables.
"Estamos analizándolo. Ya sabemos que obviamente cualquier cambio va a tener un impacto en los financieros de todos los proyectos. Y pues claro, el tema aquí es cuantificar ese impacto. Dependerá de cada proyecto y el análisis que haga y la afectación que tenga, si se queda dentro del esquema legado o si migra al nuevo esquema de mercado", detalló el directivo.
Cabe resaltar que la regulación establece una ventana de dos años para el beneficio de mantener las tarifas de porteo si los proyectos se adhieren al proceso de migración ante el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
De este modo, para las centrales que decidan no migrar, las tarifas de mercado comenzarán a aplicar a partir del próximo 16 de octubre.
Por su parte, la Amdee indicó que no se cuenta con un estimado global de cuántos proyectos o megavatios totales podrían verse afectados o decidirán emprender acciones jurídicas, ya que la evaluación de daños y las estrategias legales subsecuentes se definirán de manera individual por cada una de las empresas operadoras.
Actualmente, el régimen de autoabastecimiento eólico abarca alrededor de 50 proyectos en operación, equivalentes a 4.5 gigavatios, lo que representa entre el 55 y 56 por ciento de la capacidad eólica total instalada en el país.
CQ