México tiene una gran oportunidad para sustituir productos chinos que hoy forman parte de la cadena de suministro mundial y debe “subirse a esa ola; quien logre hacerlo se llevará una rebanada del pastel muy grande”, consideró Jorge Guajardo, ex embajador de México en China y socio de DGA.
Al asistir como conferencista al foro de Eriac, el exdiplomático resaltó la necesidad de “sacar a China de la cadena de suministro mundial lo más rápido posible, para eso ya existen fondos de inversión estadunidenses dispuestos a financiar a pymes mexicanas para impulsar esa producción de productos que actualmente sólo se producen en China”.
Refirió que antes de todo esto, México debe emparejar el piso en temas de abasto de energía, agua y, sobre todo, garantizar la seguridad para hacer posible el impulso de un ecosistema de producción que hoy sólo se fabrica en China.
Consideró que en este momento ningún país tiene una solución clara de cómo entrarle a esta sustitución de productos que se fabrican en China.
“Empezarán a decir las empresas: si está hecho por chinos no me interesa. Las inversiones chinas en México fue un cálculo que hicieron y no sé cómo acabará eso”, señaló.
Guajardo prevé que tarde o temprano se generalizará (entre los países) el sacar a China de las cadenas de suministro mundial; ya hay ejemplos de esto.
En el caso del mercado de México, comentó que durante la década de los setenta, el país tenía los mismos retos que hoy: “En ese entonces teníamos devaluaciones, vendíamos en pesos y nos endeudábamos en dólares; no había estado de derecho, ni Tratado de Libre Comercio, ni instituciones. Reconozco que hoy el entorno está mucho más complicado, pero esta es una oportunidad única y hay que aprovecharla”, insistió.
“Esta oportunidad es una ventana que se cerrará pronto, porque ahorita hay una tregua que el gobierno de Estados Unidos solicitó al gobierno de China y está a unos meses de finalizar esa tregua”.
Detalló que el sector de autopartes mexicano es el más avanzado en términos de cadena de suministro, pero aún falta. Por ejemplo, “el 60 por ciento de la cadena de suministro de robots humanoides es la misma cadena de suministro de autos eléctricos, la cual controla todavía China”, indicó.
Dijo que en México parte de esa cadena de suministro ya se hace aquí. Sin embargo, faltan otras partes que son de carácter técnico (como sensores, no sabemos si podremos hacerlas), pero hay capital humano. “El reto es no decir que no podemos, sino por qué nosotros no”.
Destacó que México puede empezar por la industria automotriz, quizá algo de farmacéutica y con ambas se podría iniciar, esto nos llevará un buen rato desarrollar esa cadena de suministro.
Consideró que si continúan estas disputas entre Estados Unidos y China será muy inflacionario, complicado y caótico estar interponiendo aranceles a los productos provenientes de China.
nrm