La industria del cine nacional quiere ser protagonista de su propio largometraje. Con ingresos por 843 millones de dólares (mdd) en 2016, ya tiene uno de los papeles estelares en el mundo, y se espera que afiance esta posición en los próximos tres años, en los cuales se anticipa un crecimiento de 4.6% en promedio anual, con dos retos por sortear: el streaming y la piratería.
Para 2020 se proyecta que este sector siga apantallando a un consumidor cada vez más exigente y revolucionado, y genere ventas por 999 mdd, 18.5% más que en 2016, según el estudio Entertainment and media outlook México de PricewaterhouseCoopers (PwC).
El auge actual, argumenta la consultoría, se debe a la apertura de salas cinematográficas y a la creación de nuevos productos, en formato 4D y Premium, que tienden a ser más costosos.
“Somos un país netamente cinéfilo, un país donde nos gusta ver historias, por eso las expectativas para la industria son bastante positivas”, comenta Ramón Ramírez, director de Relaciones Institucionales de Cinépolis.
De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), México ocupa la cuarta posición mundial en número de salas y boletos vendidos, solo por debajo de la India, Estados Unidos (EU) y China.
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En 2016 se vendieron 331 millones de boletos, 11.7% más que el año previo, que generaron ingresos de taquilla por 15,254 millones de pesos (mdp). Los recursos fueron 10.6% superiores a los de 2015, un crecimiento casi siete veces mayor que lo observado a escala global.
Roberto Quintero, socio fundador de Cinemagic y Cineamérica, asegura que las mayores ganancias para las cadenas de cine provienen de la venta de comida. A nivel mundial, en promedio, 50% de los ingresos netos se generan en la taquilla y el otro 50%, en la dulcería; en formatos como 3D, 4D y Premium, los recursos se generan en el boletaje. No obstante, el mayor margen de utilidades está en la dulcería, porque de la venta de boletos hay que pagar a la distribuidora, la nómina, la renta, los servicios, “te quedas con casi nada”.
“Los cines en el mundo ofrecemos experiencias, pero en el fondo somos simples vendedores de palomitas y refrescos”, comenta.
En lo que se refiere a complejos cinematográficos, en el año 2016 se registraron 698, con 6,432 salas, 7% más que en 2015. Cinépolis y Cinemex tienen los papeles protagónicos en este segmento con 50.35 y 42.05% de participación, respectivamente. De las unidades restantes 7.6% está en manos de otras cadenas como Cinemagic, Henry y Citicinemas.
En paralelo están registrados 460 cineclubes en México, como, por ejemplo, la Cineteca Nacional —administrada por el Estado—, refiere el Anuario Estadístico del Cine Mexicano 2016.
“En México somos privilegiados. La calidad de cine que tenemos casi no se repite en ninguna parte del mundo. Si comparas al sector con el de San Diego, Nueva York, París y Madrid, cualquier cine de estas dos cadenas (Cinemex y Cinépolis) le igualan o le superan, y a un precio más bajo”, señala Quintero.
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Los "cortos" de lo que viene
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 6 de cada 10 mexicanos mayores de 18 años asisten a eventos culturales. De este universo, 86.7% fue, al menos una vez, a una proyección de películas o cine en los últimos 12 meses, lo que pone a este sector como la principal forma de entretenimiento de los mexicanos.
Sin embargo, solo 18% de la población nacional asiste al cine, por lo cual el potencial es enorme, dice Ramírez.
Las causas de que esta cifra no sea mayor, comenta Quintero, son la baja penetración de las cadenas en las ciudades con pocos habitantes y los bajos salarios en México, que no son suficientes para el esparcimiento.
Sin embargo, “2016 fue un año histórico para la industria en México y se espera que el ritmo de crecimiento se mantenga en los próximos años, con la apertura de más salas dentro y fuera del país”, estima Javier Ezquerro, director general de Operaciones de Cinemex.
Como en todas las ramas de la economía, la industria del cine no está libre de desafíos. Los representantes empresariales ven dos: el streaming y la piratería.
“En las industrias hay desafíos: a los hoteleros les preocupa Airbnb y a todos los taxistas, Uber. Nuestro reto global como sector es el streaming. Empresas como Amazon y Netflix nos están impulsando a ser innovadores, principalmente entre el público Millennial”, comenta el socio fundador de Cineamérica.
En cuanto a la piratería, difunde PwC, es un reto importante y un punto relevante para las políticas del gobierno mexicano. Desde 2015, los ministros de los países de la Alianza del Pacífico, incluyendo a México, crearon iniciativas de ley de derechos de autor diseñadas para enfrentar este problema.
Pese a los retos, las firmas del sector cinematográfico son optimistas y confían en que el crecimiento de la industria sea dos y hasta tres veces mayor al de la economía en los siguientes años, mediante la apertura de más salas y nuevos productos que satisfagan las necesidades del consumidor.
La capital del cine
Con 46 años de vida, Cinépolis está consolidada como la empresa más grande de América Latina, la cuarta a nivel global en número de pantallas y la primera en asistencia por sala en el mundo.
De acuerdo con Ramírez, la empresa opera 607 complejos, con casi 5,100 salas, distribuidos en México y otros 12 países, entre ellos Brasil, España, EU e India. Este último fue el más complicado para entrar por la idiosincrasia de su población.
En 2016 la cadena vendió 317 millones de boletos (214 millones en México): “hasta el momento vamos 6% arriba con respecto al año pasado, y esperamos cerrar bien 2017”, estima.
La firma de Alejandro Ramírez prevé concluir el año con 5,500 salas y no descarta llegar a otros países; aunque la prioridad es consolidar su presencia en las naciones donde opera.
Con 369 cines y 3,306 salas, en México tiene el crédito estelar del sector. En la venta de boletos, dice su vocero, tiene entre 60 y 65% de participación, mientras que Cinemex, su competidor más cercano, entre 30 y 35%.
Cinépolis no se ha dormido en sus laureles. En los 46 años de vida que tiene la empresa siempre ha trabajado para satisfacer al consumidor y ahora lo hace incorporando tecnología de punta para el entretenimiento.
La magia del cine
Con 22 años de operación, Cinemex es la sexta cadena de cines más grande del mundo. Cuenta con 312 complejos y 2,689 pantallas en más de 80 ciudades de la República Mexicana.
En 2016, recibió 103 millones de visitantes y, para este año, espera un crecimiento de 11%, tras siete años de crecimiento a doble dígito, comenta Ezquerro. “La industria va muy bien, el verano va bien y seguramente será un gran año”, señala.
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Entre los planes de la empresa está llegar a ciudades más pequeñas, con 100,000 habitantes, con complejos más chicos, pero con un esquema de crecimiento ambicioso.
Además, este año, la cadena entró al mercado estadounidense. La primera unidad se abrió en Miami, Florida, y el plan de negocios contempla cuatro más para este año y seis en 2018.
“Nuestro plan de crecimiento para EU con cines de lujo es ambicioso, contando ya con 10 proyectos adicionales al que estamos inaugurando en Miami, Florida”, declaró el ejecutivo en la inauguración del desarrollo cinematográfico en Miami.
De Cinemagic a Cineamérica
Roberto Quintero, junto con otros emprendedores, puso en marcha Cinemagic, una cadena de cines que nació en el 2000 con el objetivo de llegar a las comunidades de entre 50,000 y 60,000 pobladores, donde las grandes empresas del sector no tienen presencia.
El negocio creció y llegaron a tener 95 salas en 10 estados. Sin embargo, en 2014, la empresa CP Latina, de Adolfo del Valle Ruiz, hermano de Antonio del Valle Ruiz (dueño de Bx+), inyectó capital al negocio y la estrategia de Cinemagic cambió, reduciendo su número de pantallas a 68.
Su espíritu emprendedor lo llevó a crear Cineamérica en EU, cuyo concepto es llevar cine en español al país vecino. Desde películas mexicanas y de otros países de América Latina hasta los grandes estrenos de Hollywood. En la actualidad cuenta con 16 salas, a dos años de operación, y el objetivo es crecer a 40 en dos años más.
“Además, en la dulcería vendemos comida con sabor hispano: nachos con pico de gallo y guacamole, palomitas con el sabor que a los mexicanos nos gusta y otras cosas más”, externa.
Quintero y sus socios buscan consolidar el proyecto en EU como objetivo principal y, en 2019, replicar el modelo de Cinemagic en América Latina, en países como Guatemala.