• Controlar la puerta al universo de contenidos: la era de Lachlan Murdoch con Fox Corporation

  • Lachlan Murdoch impulsa una estrategia que apuesta por la distribución y los datos de consumo como el nuevo centro del negocio mediático, en una era dominada por plataformas y streaming.
Ángeles García
Ciudad de México /

La familia Murdoch se convirtió en una de las más influyentes y ricas de Estados Unidos por entender el negocio de los medios de comunicación y saber explotarlo. Esa visión ahora la encarna Lachlan Murdoch, hijo de Rupert Murdoch, quien está llevando a Fox Corporation hacia una nueva etapa.

Con la reciente compra de Roku por 22 mil millones de dólares, la compañía envió un mensaje claro al mercado: en la nueva industria audiovisual el negocio ya no consiste únicamente en producir contenido; también pasa por controlar las plataformas desde las que las audiencias lo descubren y consumen.

Pero para entender esta operación es necesario observar el camino que llevó a Lachlan Murdoch hasta este punto. No llegó por azar ni únicamente por herencia. Fueron años de formación académica, experiencia dentro de las empresas familiares y proyectos propios los que moldearon su visión de negocios.

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Lachlan fue educado en escuelas privadas de élite y se graduó en Filosofía por la Universidad de Princeton. Desde joven participó en los negocios familiares; a los 19 años ya observaba de cerca operaciones corporativas en Europa y poco después comenzó a ocupar cargos directivos dentro de News Corp.

Su trayectoria no fue una línea recta. Tuvo diferencias familiares, abandonó temporalmente el negocio, desarrolló emprendimientos propios y regresó años después para asumir posiciones de liderazgo. Cuando Rupert Murdoch dejó la presidencia en 2023, Lachlan terminó convertido en el principal heredero operativo del grupo.

Roku


El primer paso


La compra de Roku fue antecedida por una operación aún mayor. La familia Murdoch vendió agran parte de los activos de entretenimiento de 21st Century Fox a The Walt Disney Company por más de 71 mil millones de dólares. Con esa transacción cedieron franquicias históricas, estudios de cine y programas que durante décadas definieron a Fox. Los Simpson, por ejemplo, terminaron bajo el paraguas de Disney y posteriormente en plataformas digitales.

Sin embargo, aquella venta parecía responder a una visión más amplia.

La diferencia entre Fox y Roku ayuda a entender por qué esta adquisición resulta tan relevante. Por un lado, Fox representa el modelo tradicional de medios: produce noticias, transmite deportes, vende publicidad y opera canales que buscan atraer audiencia. Durante décadas, el objetivo era que el espectador encendiera la televisión y sintoniza una señal específica.

Roku funciona de manera distinta. Nació como una plataforma tecnológica que permite acceder a servicios de streaming. Sus dispositivos y sistema operativo están presentes en más de 100 millones de hogares en todo el mundo. Cuando una persona enciende una televisión inteligente con Roku, la compañía controla la pantalla inicial desde donde se elige entre Netflix, Disney+, Prime Video, Max, YouTube o cualquier otra aplicación.

En otras palabras, Fox vende contenido, pero Roku controla el acceso al contenido. Fox compite por captar la atención de la audiencia; Roku decide qué aplicaciones, servicios y plataformas aparecen primero frente a esa audiencia. En la economía digital, controlar esa puerta de entrada puede resultar más valioso que producir los programas.

Lachlan Murdoch lidera la nueva estrategia de expansión de Fox. IA

Durante años, las grandes compañías de medios compiten por desarrollar las mejores series y películas. La guerra del streaming convirtió al contenido en una carrera multimillonaria en la que pocos han logrado obtener ganancias consistentes.

La adquisición también revela una evolución en la estrategia de Fox. En 2020 compró Tubi por 440 millones de dólares, una plataforma gratuita financiada con publicidad. Muchos consideraron aquella operación una apuesta modesta frente a gigantes como Netflix o Disney+. Seis años después, Tubi supera los 100 millones de usuarios activos mensuales y se ha convertido en una pieza central de la estrategia digital del grupo.

Acceso a los hogares, el negocio


Ahora Lachlan Murdoch está llevando esa lógica a una escala mucho mayor. Con Roku, Fox no sólo tendrá contenido propio; también contará con acceso directo a más de 100 millones de hogares, datos de consumo, herramientas publicitarias y una de las plataformas más utilizadas para ver televisión en Estados Unidos.

La estrategia parece clara. Si durante el siglo XX el poder estuvo en quienes controlaban las señales de televisión, el siglo XXI parece recompensar a quienes controlan la pantalla inicial.

Por eso la compra de Roku no es simplemente una adquisición tecnológica. Representa un cambio de paradigma para Fox.

Lachlan Murdoch parece haber entendido que la próxima gran batalla ya no será por crear más contenido, sino por convertirse en el guardián de la puerta que conduce a él.

AG

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