La Cámara de Representantes de Texas aprobó el proyecto de ley denominado "Save Chick-fil-A" (Salva a Chick-fil-A), que ha sido señalada como una legislación que, haciéndose pasar como protección a la libertad religiosa, deja la puerta abierta a la discriminación de la comunidad LGBT.
Ahora el proyecto de ley se dirige al gobernador de Texas, Greg Abbot, quien en Twitter se preguntó "¿ Cuáles son las probabilidades de que firme la ley Chick-fil-A?" acompañado de una foto en la que se observa un vaso perteneciente al restaurante al que la ley hace referencia.
La ley evitaría que el gobierno penalice a las empresas por ejercer sus derechos religiosos, un tema que cobró relevancia después de que negaron a Chick-fil-A abrir un restaurante en el Aeropuerto de San Antonio luego de conocerse que donó millones de dólares en 2017 a organizaciones cristianas que han sido calificadas como anti-LGBT.
Chick-fil-A dijo en un comunicado que no estaba involucrado con el proyecto de ley y que la cadena de restaurantes está "enfocada en la comida y la hospitalidad para todos, y no tenemos una postura social o política", reporta la revista Time.
GGA