Los mercados financieros internacionales registran alta volatilidad tras la escalada del conflicto en Oriente Medio, un evento que elevó la aversión al riesgo global, detonó movimientos bruscos en bolsas, petróleo, oro y divisas.
En la jornada del martes tres de marzo, la apertura del mercado asiático fue mixta, donde:
- El Hang Seng subió 0.33 por ciento
- A50 Chino incrementó 0.72 por ciento
- El Shanghai que abrió con un alza de 0.15 por ciento
Mientras que el Nikkei japonés presentó una baja de 2.23 por ciento, en la misma línea, el ASX australiano reportó una apertura de jornada con una una baja de 0.53 por ciento.
De acuerdo con Felipe Mendoza, analista de Mercados de EBC Financial Group, la reacción inicial fue claramente de pánico, con ajustes significativos en preapertura, ampliación de spreads, una rotación inmediata hacia energía y activos refugio.
Ese reflejo quedó plasmado un día antes al cierre asiático, donde el Hang Seng quedo abajo 2.14 por ciento y el ASX australiano 1.22 por ciento, mientras el A50 chino mostró una dinámica más neutral, todos con mayor caída inicial y posterior recuperación, sugiriendo compras tácticas tras el impacto inicial.
En Europa, la aversión al riesgo se consolidó con descensos en el EuroStoxx600 de 1.65 por ciento, el IBEX de 2.6 por ciento, CAC 40 bajó 1.58 por ciento y FTSE 100 un 0.81 por ciento, reflejando el pánico general, la vulnerabilidad estructural del continente ante un encarecimiento energético prolongado y el riesgo de un nuevo impulso inflacionario importado.
Wall Street modera pérdidas y envía señal de contención
Sin embargo, conforme avanzó la sesión americana, el mercado empezó a revaluar el escenario bajo una lógica menos emocional y más probabilística.
A pesar de la brecha bajista inicial, los índices en Estados Unidos lograron recuperar espacio, el S&P 500 actualmente completa un aumento de 0.26 por ciento, Nasdaq de 0.37 por ciento, Dow Jones de 0.17 por ciento.
“Lo anterior envía una señal de que, por ahora, el conflicto es percibido como contenido y no como una afectación sistémica global inmediata, distinguiendo entre ruido geopolítico y daño económico real”, dijo.
“No obstante, las declaraciones recientes del presidente Donald Trump, aludiendo a una posible duración de cuatro a cinco semanas y a la determinación de extender operaciones si es necesario, mantienen elevada la incertidumbre, especialmente en activos sensibles a energía y comercio internacional”, agregó Mendoza.
Petróleo, oro y Bitcoin reflejan el riesgo geopolítico
Además, detalló que este ajuste más consistente se observó en materias primas y divisas.
El petróleo WTI sube en este momento cinco por ciento ubicando su precio sobre los 70.4 dólares y el Brent sobre los 77 dólares, mostrando de forma más tangible el riesgo geopolítico ante la amenaza a la oferta o a las rutas estratégicas.
El oro ahora subió 0.65 por ciento confirmando igualmente la búsqueda de cobertura.
Mientras que Bitcoin junto con la motivación de los índices subió cerca de 5.37 por ciento, ubicándose en los 69.30 en un rebote táctico.
En México, la BMV descendió 1.24 por ciento, situación que ya descuenta el impacto potencial sobre crecimiento y costos energéticos, así como correlacionalmente se afectó el peso mexicano depreciándose 0.74 por ciando hasta 17.33 pesos por dólar.
“Vemos a un mercado realmente nuevo, que pasó del pánico a una fase de evaluación racional, si bien el riesgo aún no desaparece tampoco se materializa aún en una ruptura estructural de oferta”, señaló Flipe Mendoza.
Además, indicó que el catalizador en adelante será si la confrontación evoluciona hacia una interrupción más sostenida en energía o si, por el contrario, se mantiene como un conflicto acotado con impacto principalmente financiero.
KL