México se está subiendo al boom global de la inteligencia artificial (IA) como plataforma de ensamblaje: empresas taiwanesas dispararon 118 por ciento las exportaciones tecnológicas al usar al país como base para integrar componentes que luego se envían a Estados Unidos, según el banco suizo UBS.
En su análisis “México: La conexión entre Taiwán e IA”, explicó que este auge exportador es la contraparte de un incremento acelerado en las importaciones desde Taiwán, ya que la industria en México se enfoca en el reensamble de insumos clave para la IA.
Sectores como computación y electrónica, altamente dependientes de componentes extranjeros, están detrás de este dinamismo: el crecimiento en exportaciones está directamente ligado al aumento en compras de partes taiwanesas.
Aunque las estadísticas comerciales no identifican el origen de los exportadores, UBS señala que el patrón es claro: firmas de Taiwán utilizan a México como plataforma para ensamblar productos que después son enviados al mercado estadounidense.
El proceso ilustra el nearshoring en acción: tarjetas de cómputo llegan desde Taiwán, se integran en racks dentro de territorio mexicano y posteriormente se distribuyen a grandes proveedores de servicios en la nube en Estados Unidos.
El banco destacó la presencia en México de empresas como Foxconn (Hon Hai), Wiwynn (Wistron), Pegatron, Quanta e Inventec, que ya operan plantas de ensamble de alta tecnología en el país.
“Además, Foxconn está construyendo la mayor instalación de fabricación de chips en Guadalajara para ensamblar superchips de IA GB200, lo que impulsará la posición de México en la cadena global de suministro. Esto incrementará aún más las exportaciones”, indicó UBS.
Dentro de las ventas externas, la categoría HS 8471, que incluye computadoras, está siendo dominada por servidores, tarjetas madre y componentes para centros de datos, reflejo del peso creciente de la infraestructura de IA.
Para UBS, esta transformación confirma la integración de México en el ecosistema global de la inteligencia artificial, aunque desde el eslabón del ensamblaje.
Pese al dinamismo, el banco identificó factores que podrían frenar este auge. Entre ellos, las próximas negociaciones del T-MEC, que podrían derivar en aranceles más altos o reglas de origen más estrictas para productos tecnológicos.
También advirtió que el compromiso de Taiwán de invertir 500 mil millones de dólares en Estados Unidos podría desviar capitales que hoy apuntan a México.
A esto se suman limitaciones internas: cuellos de botella en energía y agua que podrían restringir la expansión de nuevas inversiones en el país.
FM