El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM) y director ejecutivo de Bank of America México, Emilio Romano, afirmó que la economía mexicana enfrenta fricciones que le impiden capitalizar todo el valor que genera.
En este sentido, Romano señaló que la digitalización de los pagos será necesaria para reducir el uso de efectivo y elevar el crédito bancario de 38 a 45 por ciento del producto interno bruto (PIB).
“México tiene una economía con muchas fricciones que no necesariamente capitaliza todo el valor que genera. ¿Cómo podemos ayudar a los bancos? Mediante la digitalización de la economía, porque si convertimos una parte del efectivo en pagos digitales, eliminamos muchas de esas fricciones”, señaló durante un panel del North Capital Forum.
Romano explicó que los pagos electrónicos reducen los costos de las transacciones y generan historiales financieros; información que permite a los bancos evaluar mejor a sus clientes y ampliar el otorgamiento de préstamos.
En el encuentro también participaron:
- El fundador y director general de Konfío, David Arana.
- La directora general de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), María Ariza.
- El director general de Cox para Norteamérica y Arco Central, José Antonio Hurtado de Mendoza.
Además, Romano expuso que la digitalización también permitirá fomentar el ahorro, mejorar la educación financiera y adelantar el consumo de bienes que actualmente requieren años de acumulación de recursos.
“En Estados Unidos, el crédito supera 100 por ciento del PIB, lo que significa que las personas consumen hoy lo que pagarán en los próximos años. En México todavía ahorramos para consumir; aumentar el financiamiento puede generar riqueza y beneficios para la economía”, sostuvo.
Crédito a PyMEs está debajo de América Latina
El fundador y director general de Konfío, David Arana, señaló que el financiamiento destinado a las pequeñas y medianas empresas representa menos de cuatro por ciento del PIB mexicano.
Mientras que en América Latina ronda ocho por ciento y en otros países alcanza niveles de doble dígito.
El directivo afirmó que existe un amplio espacio para elevar el crédito a este sector, que genera siete de cada diez empleos en el país.
“Hay mucho por hacer. Cuando el financiamiento comience a crecer, los beneficios realmente se reflejarán en la sociedad. Las pequeñas y medianas empresas generan siete de cada diez empleos, por lo que estamos en las primeras etapas de algo que puede avanzar en la dirección correcta”, expuso.
En ese sentido, Arana explicó que Konfío ha concentrado su modelo de negocio en las PyMEs mediante una plataforma sin sucursales físicas, aunque reconoció que las empresas financieras digitales enfrentan costos de fondeo superiores a los de la banca tradicional.
Arana remarcó que cerrar la brecha de crédito no dependerá únicamente de las compañías de tecnología financiera, sino de la participación de bancos, inversionistas y autoridades.
“Las fintech son una parte, pero también se necesitan los participantes tradicionales. Muchos actores deben trabajar juntos y, si eso ocurre, tendremos un país diferente en términos de productividad y crecimiento”, indicó.
Inversionistas piden certeza para México
A su vez, la directora general de BIVA, María Ariza, aseguró que los inversionistas mantienen interés en México por el tamaño de su población, sus fundamentos económicos y las necesidades de capital de diferentes industrias.
No obstante, Ariza precisó que la certeza y los cambios regulatorios se mantienen entre las principales preocupaciones para tomar decisiones de inversión.
“Existe un interés importante. México es una oportunidad atractiva para los inversionistas, tiene fundamentos sólidos, una población grande y muchas industrias que todavía necesitan capital”, resaltó.
Ante ello, sostuvo que México debe atraer capital extranjero para complementarlo con los recursos de inversionistas institucionales nacionales y financiar proyectos productivos.
De igual forma, destacó que existen empresas y proyectos con potencial que todavía no llegan al mercado bursátil, por lo que será necesario ampliar el número de vehículos disponibles y atraer inversionistas de distintos países.
“Hay mucha liquidez disponible y en México existen grandes oportunidades. Tenemos que impulsar a más industrias para que entren al mercado de valores”, consideró.
Energía y agua requieren inversión
En tanto, el director general de Cox para Norteamérica y Arco Central, José Antonio Hurtado de Mendoza, consideró que el crecimiento de la inteligencia artificial, los centros de datos, así como proyectos industriales que aumentarán la necesidad de infraestructura eléctrica, agua, trabajadores y financiamiento en América del Norte.
En este sentido, reiteró que las empresas mexicanas tienen oportunidad de participar en proyectos de infraestructura en Estados Unidos, particularmente en los estados fronterizos.
“Los proyectos de inteligencia artificial y centros de datos están creciendo muy rápido, pero no existe suficiente mano de obra, empresas ni recursos financieros para realizar todo lo que se necesita. Para una compañía mexicana representa una gran oportunidad”, puntualizó.
Sobre la inversión en México, indicó que las compañías requieren un plan definido, conocer el marco regulatorio y adaptar su operación a las condiciones del país.
“Lo primero para invertir en México es contar con un plan claro. En estos dos años hemos conocido el marco, sabemos cómo operar y entendemos que es necesario adaptar la cultura de la empresa a las necesidades del país para que el negocio sea rentable”, apuntó.
KL