Aunque las finanzas públicas del gobierno federal mostraron un desempeño mejor al previsto durante el primer semestre del año, el menor dinamismo de las participaciones federales representa un reto para las finanzas de estados y municipios hacia el cierre de 2026, advirtió Moody's Local México.
La calificadora explicó que la desaceleración económica frena el crecimiento de la Recaudación Federal Participable (RFP), de la que dependen las transferencias que reciben los gobiernos locales.
“Las participaciones federales a los estados y municipios se están estacando en 2026 derivado de la desaceleración económica nacional y el menor crecimiento de la RFP”, señaló.
El diagnóstico coincide con el más reciente informe de la Secretaría de Hacienda, que reportó una disminución real anual de 3.6 por ciento en las participaciones entregadas a entidades federativas y municipios durante el primer semestre, en línea con la caída de 3.4 por ciento de la RFP.
A este escenario se suma el aumento de las transferencias sociales, que continúa presionando el gasto y reduce la capacidad de los gobiernos locales para ajustarse ante un entorno de menores ingresos.
“El incremento de los apoyos sociales (transferencias) continúan presionando el crecimiento del gasto, reduciendo la flexibilidad presupuestaria y limitando la capacidad de ajuste ante un entorno de menores ingresos”, agregó.
Pese a ello, Moody's consideró que la situación no representa un riesgo inmediato, ya que la mayoría de las entidades mantiene bajos niveles de endeudamiento y suficiente liquidez para enfrentar presiones de corto plazo.
Entre marzo y junio, las participaciones federales quedaron por debajo de lo previsto en el Presupuesto, lo que generó una diferencia acumulada de 26 mil 488 millones de pesos para estados y municipios.
Para compensar parte de ese faltante existe el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), que al cierre de junio contaba con un saldo de 13 mil 291 millones de pesos, de acuerdo con Hacienda.
La pérdida de dinamismo también se reflejó en las entidades. Al cierre de junio, sólo nueve estados recibieron más participaciones que un año antes, mientras que las otras 23 registraron disminuciones. Campeche, Sinaloa y Chihuahua presentaron los mayores retrocesos.
Moody's recordó que las participaciones representan, en promedio, 76 por ciento de los ingresos operativos de los estados que califica, por lo que cualquier desaceleración tiene un efecto relevante sobre sus finanzas.
La calificadora también advirtió que los gobiernos locales tienen cada vez menos espacio para incrementar sus ingresos propios, pues en los últimos años ya elevaron impuestos y derechos. Aunque algunos estados han incorporado impuestos ecológicos, considera que las mejoras adicionales serán limitadas.
En cuanto a las finanzas, prevé que la liquidez siga disminuyendo durante el año; sin embargo, estima que los niveles de deuda continuarán siendo moderados y que la mayor parte de las operaciones de financiamiento seguirá correspondiendo a refinanciamientos.
AM