Mundial 2026 puso a prueba la infraestructura financiera de América Latina ante 'ola' de fraude instantáneo

Tras el paso del mayor evento deportivo del siglo por México y la región, el ecosistema de pagos operó bajo una presión extrema donde los milisegundos costaron millones a las corporaciones.

El Mundial 2026 detonó el fraude instantáneo en América Latina. | Especial
Ciudad de México /
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El paso del Mundial de Fútbol 2026 por América del Norte y México no solo dejó un hito en la historia deportiva, sino que se convirtió en la prueba de fuego más agresiva jamás registrada para la infraestructura de pagos y la ciberseguridad en la región. 

Con millones de transacciones simultáneas procesadas en tiempo real y de manera transfronteriza, el ecosistema financiero operó bajo una presión extrema donde los milisegundos costaron dinero y el margen de error fue cero.

A nivel corporativo, el impacto de la "industrialización" del delito dejó de ser un problema técnico exclusivo de las áreas de sistemas para consolidarse como una prioridad crítica de la alta dirección. 

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La llegada masiva de capitales, turismo y transacciones digitales durante el torneo expuso una realidad incómoda: el crimen organizado mutó en una estructura transnacional que emuló la eficiencia, tercerización y automatización de cualquier compañía global, amenazando directamente los márgenes de ganancia y la estabilidad operativa de las empresas.

​Expertos de la industria tecnológica confirmaron a MILENIO que la rápida digitalización bancaria en la región había superado la adopción previa de medidas de seguridad. 

En un entorno donde los pagos y el fraude viajaron a la misma velocidad, el torneo de la FIFA amplificó vulnerabilidades críticas que afectaron a comercios, bancos y usuarios mediante esquemas delictivos de escala industrial.

La infraestructura de pagos, bajo presión extrema

El volumen transaccional en la región, que ya venía creciendo a ritmos históricos, detonó un escenario inédito debido al turismo masivo, las apuestas en vivo y el consumo digital masivo que trajo consigo la Copa del Mundo.

En el caso de México, Amanda Jacobson, cofundadora de Radar, había anticipado que, si bien el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) respondió con éxito a picos de ventas del pasado, este torneo requeriría niveles de automatización sin precedentes:

"Los pagos durante el Mundial 2026 verán un aumento considerable, dada la cantidad de personas que estarán viajando a las distintas sedes, apostando en vivo durante los partidos, comprando mercancías y realizando todas las actividades que se viven alrededor de un evento de esta magnitud. Si bien el SPEI de México ha invertido en una infraestructura que ha sabido responder a picos de ventas en el pasado, esta Copa del Mundo es una situación única desde que se creó el sistema, por lo que será una prueba definitiva sobre su funcionamiento", explicó Jacobson.

Para evitar colapsos o pérdidas de confianza, la realidad obligó a las instituciones a sustituir procesos manuales por automatización inteligente e inteligencia artificial (IA) para generar, recaudar y conciliar transacciones sin fricciones.

Al respecto, Alejandro Masseroni, Regional Sales Leader de Temenos, enfatizó la magnitud del desafío:

"El Mundial de Fútbol 2026 no es solo el evento deportivo más grande del planeta, es también un momento crucial para la infraestructura de pagos de la región, ya que ésta se pone a prueba con millones de transacciones simultáneas, en múltiples monedas, en tiempo real y donde no hay margen para el error. América Latina tiene la gran oportunidad de poder demostrar que su sistema financiero está a la altura del momento, pero eso solo es posible si la infraestructura bancaria que lo soporta fue construida para operar sin interrupciones y a escala".

El peligro en las redes de confianza

Uno de los puntos ciegos más peligrosos durante el evento radicó en la interconexión de proveedores tecnológicos. Estadios, redes de transporte, telecomunicaciones y pasarelas de pago operaron de manera conjunta con miles de terceros y contratistas.

Germán Patiño, vicepresidente senior de Lumu Technologies para América Latina, advirtió que los ciberdelincuentes migraron con éxito sus estrategias hacia ataques de cadena de suministro, explotando las relaciones de confianza entre proveedores y aliados tecnológicos para comprometer de forma simultánea a distintas organizaciones.

Ante esta vulnerabilidad, David López Agudelo, vicepresidente de venta de AppGate para la región, destacó que arquitecturas de seguridad como Zero Trust (Confianza Cero) tuvieron que dejar de ser un concepto teórico para volverse operativas de inmediato, controlando quién accedía a qué, en tiempo real y bajo qué contexto, en un escenario donde los delincuentes operaron con "fábricas de fraude" automatizadas mediante IA generativa.

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Fraude instantáneo: El saldo en las redes sociales

Del lado del usuario, el patrón delictivo fue masivo: páginas falsas de boletos, phishing con sorteos inexistentes y apps clonadas de streaming. De acuerdo con datos del reporte Fraud Beat, las estafas y suplantaciones en plataformas sociales dominaron el embudo de fraude, siendo el sector financiero el más afectado con el 35.5% de las amenazas.

El impacto financiero para las corporaciones demostró ser devastador; los datos de la industria revelan que cada dólar perdido por fraude equivalió a un costo total de 5.16 dólares para las instituciones financieras al sumar contracargos, investigación y daño reputacional. A esto se sumó el negocio de las apuestas online, que se consolidó como uno de los eslabones más sensibles por la inmediatez exigida.

Samer Atassi, vicepresidente para Latinoamérica de Jumio, detalló los riesgos de seguridad ante la falta de fricción en la verificación de identidad dentro de este mercado:

"En Jumio creemos que el Mundial 2026 dejará algo claro: en la era de los pagos instantáneos, los segundos e incluso los milisegundos son dinero. Cuando alguien apuesta por un penal mientras el jugador corre a patear, no hay espacio para la fricción, pero tampoco debe haber espacio para el fraude. Los pagos instantáneos y el fraude instantáneo viajan a la misma velocidad, y este es un desafío que la industria debe atender y que usuarios, proveedores tecnológicos y gobiernos deben enfrentar en conjunto". 
"En este sentido, la verificación de identidad no puede ser el eslabón débil de la cadena, sino que debe operar tan rápido como lo hace la misma transacción, aún más en una región donde, según el último estudio de identidad online de Jumio, un 43% de los consumidores mexicanos se declara propenso a apostar durante el Mundial, una cifra muy superior al 33% del promedio global".

Tras el pitazo final del Mundial 2026, el ecosistema digital de América Latina se queda con la tarea urgente de reaccionar de forma automatizada y anticipada. 

El torneo no solo marcó el destino deportivo de la región, sino que dejó un balance claro sobre el verdadero nivel de madurez y resiliencia de su blindaje económico ante el crimen organizado digital.

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  • Fernando Rocha
  • Lic. en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Mercadotecnia. Me gusta la moda, el helado de vainilla, la Coca-Cola, el Bacardí y el indie pop; escribo de varios temas aquí en Milenio... Por favor léeme.

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