Fuerza laboral en oficios envejece en Tamaulipas y sin cambio generacional

Plomeros, eléctricos del hogar, carpinteros y costureras son actividades poco atractivas para los jóvenes por sus bajos ingresos, al desarrollarse en la informalidad y ser atraídos por otras carreras

Labores de plomeros, eléctricos del hogar, carpinteros, hasta costureras y zapateros se focalizan en personas mayores de 60 años. (Lilia Ovalle)
Tampico /

La fuerza laboral dedicada a oficios específicos en Tamaulipas envejece y está en riesgo de disminuir hacia los próximos años. Labores de plomeros, eléctricos del hogar, carpinteros, hasta costureras y zapateros se focalizan en personas mayores de 60 años, sin un cambio generacional al ahuyentar a los jóvenes diversos factores para involucrarse en estas tareas.

Los bajos ingresos, la falta de prestaciones y el atractivo que presenta la tecnología y otras carreras, es un hándicap que además de disminuir el número de especialistas alerta sobre el encarecimiento de estos trabajos, advirtieron especialistas en economía del estado como de España, al hacer una evaluación de esta tendencia en el marco del Día del Trabajo.

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“Esos oficios no son atractivos para los jóvenes pues no cumplen con las condiciones de trabajo que ellos están solicitando hoy en día. Es más sencillo dedicarse a temas de tecnología y emprendimiento; contrasta cuando se solicita un servicio de este tipo y los ingresos son de 300 pesos por el trabajo, ahuyentándolos”, explicó Jorge Pérez Cruz, integrante del Colegio de Economistas y Especialistas en la entidad.

Vacantes laborales excluyen oficios tradicionales

Esto se refleja en las bolsas de trabajo. En el Servicio Nacional de Empleo (SNE) en Tamaulipas muchas de las peticiones de empresas, desde pymes hasta las grandes compañías, las áreas profesionistas además de pedir obreros en la industria forman parte de las vacantes disponibles, alrededor de 500 por semana y en diferentes municipios. En ninguna aparecen los referidos oficios.

Historias reales evidencian la problemática

Hay casos como don Mauro. Tiene 67 años y sus percepciones las consigue a través de “chambitas”: logró la experiencia empírica en arreglar fugas de agua, instalar la red eléctrica y detalles de albañilería en hogares. Siempre va solo.

“Logré sacar la carrera de mis hijos que se dedican a las profesiones, totalmente alejados de la actividad que me dedico. Nadie más en mi familia se dedica a este trabajo y me alcanza para llevar de comer a mi casa y a mi esposa. Hay otras personas que se dedican a lo mismo y la situación es la misma, nos hacemos viejos y nadie sigue nuestros pasos”, indicó.

Informalidad impacta productividad y crecimiento

El tema es una parte de todo el estudio que realizó Raúl Lorente Campos del Departamento de Sociología de la Universidad de Valencia. Dentro de las situaciones analizadas en el entorno nacional y latinoamericano referentes a la informalidad, los oficios presentan poco valor pues por la hora trabajada su ingreso es poco, afectando incluso la productividad de cada ciudad, estado o nación.

“Se necesita hacer más productiva la hora de trabajo en los oficios, con mejores percepciones. Vemos situaciones donde este trabajador llega y, al ir con el cliente, resulta que le faltó una herramienta o un insumo para comenzar de inmediato. Eso pega”, acotó.

Estos trabajadores integran la población económicamente activa de México etiquetada en la informalidad. En el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), solo en la entidad el porcentaje se ubica en el 46 por ciento, alrededor de 800 mil tamaulipecos, sin embargo, la tasa en el país ya se ubica en el 56 por ciento.

“Un ejemplo es México y Brasil, que tienen crecimientos económicos anuales similares, sin embargo, mientras el país sudamericano logró reducir su informalidad en 8 millones de personas, acá se incrementó hasta en 6 millones de habitantes. Esto pone mal al país”, externó Lorente Campos.

Urgen políticas públicas para rescatar los oficios

No todo parece estar perdido. El sector público y privado tienen la oportunidad de incentivar desde la niñez con acciones concretas que despierten el interés de niños y jóvenes por ser plomeros, carpinteros o costureros.

“La única manera de poder incentivar es a través de las escuelas con una política pública actividades como la plomería, la carpintería, la electricidad e incluso la costura, que también se ha perdido esa promoción entre los niños y jóvenes”, acotó Pérez Cruz.

Baja productividad limita crecimiento económico

Y como impacto económico, la muestra se encuentra en una evaluación sobre la productividad laboral presentada hace unos días por el organismo “México ¿Cómo vamos?”. Los trabajadores en esta región del noreste del país generan 241.7 pesos anuales, cifra que apenas representa la mitad de lo registrado en Campeche, cuyo estado registra 514.9 pesos.

“Sí logra liberar sus cadenas productivas, México puede llegar hasta un 4 por ciento de crecimiento económico anual. Adicionalmente, enfoque sus energías en fomentar la formalización a través de la mejora de los salarios y alinear las condiciones de trabajo al resto de los integrantes de la OCDE. Eso hace atractivo que la gente quiera ver como positivo volverse formal”, puntualizó el investigador español.
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SJHN

  • Víctor Hugo Durán
  • victor.duran@milenio.com
  • Reportero/columnista de oficio-profesión, pegándole a veces al periodismo. Política, Negocios, Deportes (excepto Pádel), cine y música. Muy pronto, barbacoa los domingos.

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