Aunque el consumo en México enfrenta un entorno de desaceleración, El Palacio de Hierro sostiene su estrategia de inversión de largo plazo y continuará con la modernización de sus tiendas, al considerar que las fluctuaciones económicas son parte del ciclo natural del mercado.
Werner Hirschi, director de atención al cliente de la empresa, aseguró en entrevista con MILENIO que mantienen confianza en el potencial del mercado mexicano, por lo que seguirá destinando recursos a proyectos estratégicos, como fue la remodelación de su tienda en Guadalajara, para la que invirtió casi mil millones de pesos y reabrió sus puertas la semana pasada.
“Nosotros miramos mucho más a largo plazo. Sabemos que hoy puede haber una baja, mañana volverá a subir; creemos en el potencial que tiene la marca y en el potencial que tienen las plazas”, afirmó. Dijo que este tipo de inversiones responde a una visión estratégica y no a la coyuntura económica.
El directivo explicó que la reapertura de la tienda de Guadalajara responde a una estrategia que va más allá del comportamiento coyuntural del consumo y busca fortalecer la presencia de la marca en una de las economías regionales más importantes del país.
Hirschi señaló que la empresa continuará con su programa de remodelaciones y confirmó que la siguiente gran intervención será la tienda de Monterrey, la cual concluirá entre finales de este año y principios del siguiente.
“Estamos pensando a largo plazo. No hacemos una remodelación solamente por remodelar; detrás hay objetivos comerciales ambiciosos y la confianza de que esas inversiones seguirán siendo rentables”, comentó.
El ejecutivo explicó que la estrategia de la compañía no consiste en replicar un mismo formato en todas sus sucursales, sino adaptar cada tienda a las características de la comunidad donde se ubica, incorporando nuevos espacios, experiencias y una oferta diferenciada.
“Nosotros no tenemos un concepto de ‘copy paste’. Cada vez que pensamos en una remodelación buscamos crear un espacio que viva dentro de la comunidad donde nos encontramos”, señaló.
¿Abrirán nuevas tiendas?
Respecto a futuras aperturas, Hirschi indicó que Palacio de Hierro continúa analizando diversas ciudades del país, pero subrayó que cada proyecto requiere años de evaluación del desarrollo económico, industrial y turístico de la plaza antes de autorizar una inversión, debido al elevado capital que demanda una nueva tienda.
“La inversión que hacemos es muy alta, entonces tenemos que tener una cierta seguridad antes de desarrollar un nuevo proyecto”, comentó.
Agregó que la empresa monitorea durante varios años la evolución económica e incluso la infraestructura y el crecimiento urbano de las ciudades antes de decidir una apertura.
El lujo apuesta por las experiencias
Además de renovar sus tiendas, Palacio de Hierro busca responder a la transformación del mercado del lujo, donde el consumidor ya no privilegia únicamente la compra de productos exclusivos, sino las experiencias que rodean a las marcas.
“Hoy la definición de lujo puede ser otra que hace algunos años y además la definición de lujo es algo muy personal de cada cliente”, afirmó Hirschi.
Explicó que por ello la compañía orienta parte de sus inversiones hacia la creación de espacios donde los clientes puedan permanecer más tiempo y encontrar propuestas de bienestar, gastronomía, arte y entretenimiento, además de la oferta comercial.
“Nos enfocamos mucho en crear un espacio donde se puedan vivir experiencias memorables, que solamente se puedan vivir en Palacio de Hierro”, dijo.
Como parte de esa estrategia, la renovada tienda de Guadalajara incorpora nuevas experiencias enfocadas en belleza, cuidado personal, gastronomía y exposiciones artísticas, además de espacios desarrollados junto con las propias marcas para reforzar su identidad y atraer nuevos perfiles de consumidores.
Hirschi añadió que el objetivo es incrementar la frecuencia de visita de los clientes, incluso cuando no exista una intención inmediata de compra.
“Queremos que la gente venga también por una oferta gastronómica, para ver qué hay de nuevo, para un concierto o una exposición. Estamos invirtiendo en experiencias que no necesariamente están directamente ligadas a un evento comercial”, explicó.
El directivo sostuvo que esa evolución responde a un cambio en la relación entre las marcas y los consumidores, donde la experiencia se ha convertido en uno de los principales diferenciadores del segmento de lujo.
“Ya no se trata sólo de un producto o de una bolsa o una camisa; se trata de todo lo que puede rodear a una marca”, concluyó.
AKMD