Con el cese de operaciones de la compañía aérea Magnicharters por las siguientes dos semanas, el vocero de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), José Suárez, lamentó la situación y señaló que este escenario se ha vuelto una constante en el país, afectando no sólo a los pasajeros, sino dejando a los trabajadores en una total indefensión.
A pesar de que los pilotos de MagniCharters no están afiliados a ASPA, José Suárez destacó que ya se presentaban señales de alerta desde diciembre pasado, con reportes de pagos extemporáneos y viáticos atrasados.
“Está circulando en redes una carta que parece describir a los pilotos de Magnicarters, hablando de la situación laboral en la que se encuentran o encontraban, pero creo que es importante decirle a ellos y a la gente que no es culpa de los trabajadores, que no es culpa de los pilotos, o sea, de la aerolínea tendría que responsabilizarse tanto por los pasajeros como por todos los trabajadores que se van a quedar sin trabajo y es muy triste”, señaló.
Incertidumbre a impunidad laboral
El vocero comparó este cierre con los casos de Mexicana de Aviación, Aeromar e Interjet, donde las empresas bajaron la cortina sin liquidar conforme a la ley a sus empleados.
"En este país las aerolíneas se cierran de un día para otro... los dueños siguen bien, mientras los trabajadores no han recibido una liquidación correcta", sentenció el vocero sindical.
José Suárez concluyó que, si bien la industria se mantiene estable a grosso modo, es imperativo que las empresas se responsabilicen por el capital humano para evitar que se repita la historia de impunidad laboral que ha marcado los últimos cierres de aerolíneas en territorio nacional.
“En este momento puedo decirte que la industria en México está estable. Hablando, por ejemplo, del Grupo Aeroméxico ha tenido un crecimiento sostenido, está recibiendo aviones. Viva Aerobus y Volaris avanzan en proyectos conjuntos”, destacó.
Sin embargo, Suárez comentó que hay factores externos que afectan la industrial como la volatilidad en los precios del petróleo y las relaciones bilaterales siguen siendo las principales presiones para el modelo de negocio.
SICT–AFAC llega tarde en crisis de aerolínea Magnicharters: colegio de pilotos
La suspensión repentina de operaciones de la aerolínea Magnicharters en México, dejó pasajeros varados en distintos destinos del país.
"(La aerolínea) volvió a evidenciar fallas en la supervisión de la autoridad aeronáutica, pese a que ya existían señales previas de deterioro en la empresa", advirtió Angel Domínguez, presidente del Colegio de Pilotos Aviadores de México en Milenio Tv con Rodrigo Rico.
De acuerdo con el Domínguez, la actuación de la autoridad debe revisarse, al considerar que la vigilancia podría no estar ocurriendo con la anticipación necesaria.
“Vale la pena hacernos una pregunta otra vez como industria, si es que la supervisión no llega tarde”, afirmó.
El especialista subrayó que la vigilancia de las aerolíneas no es opcional, sino una obligación directa del Estado, al tratarse de empresas que operan bajo concesión federal.
“Esta parte es responsabilidad de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), revisar qué es lo que hacen las empresas con la concesión que se les otorga”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió que en este caso ya había indicios claros de problemas financieros y operativos desde meses atrás, como adeudos a trabajadores y una caída sostenida en el número de pasajeros, lo que anticipaba una crisis.
“Insisto parece que llegó tarde esta vigilancia cuando ya se venía viendo un deterioro profundo en la operación de esta línea aérea”, puntualizó.
Además, Domínguez señaló que este tipo de episodios no son aislados, sino reflejo de un problema estructural en la industria aérea nacional, donde la falta de supervisión efectiva ha coincidido con el cierre de múltiples compañías.
“En los últimos 30 años han quebrado 25 líneas aéreas en nuestro país, es un número alarmante”, indicó.
Ante este panorama, consideró necesario fortalecer las capacidades de la autoridad aeronáutica, tanto en recursos como en el marco normativo, para evitar que las aerolíneas suspendan operaciones de manera repentina, afectando a pasajeros y trabajadores.
“Tal vez necesitamos mecanismos de mayor vigilancia y de mejor vigilancia de lo que hacen las líneas aéreas”, concluyó.
KL