La piratería en México ascendió en 2025 a más de 63 mil 262 millones de pesos, ocasionando una afectación directa a más de 70 mil empleos formales, aseguró el presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), Octavio de la Torre.
El líder empresarial detalló en conferencia que el combate a la piratería y al comercio ilícito requiere una estrategia integral que vaya más allá de operativos en puntos de venta, ya que el problema se origina en cadenas de producción y distribución más amplias.
“Me parece que el reto no está en quién vende las camisetas, quién las fabrica, ¿no? ¿Y la tela por dónde entra? Pues por las aduanas”, consideró.
Por lo tanto, reveló que los sectores más expuestos rumbo al Mundial 2026 son el textil, deportivo, comercio minorista, mercancía promocional, derechos audiovisuales y marcas patrocinadoras.
En este sentido, remarcó que el papel de las aduanas es muy relevante ya que los agentes aduanales son un eslabón en la cadena de control, por lo que es necesario fortalecer las capacidades tecnológicas, inteligencia y simplificación regulatoria.
Reiteró que la piratería debe entenderse como un problema económico y social, más que únicamente legal, ya que muchas personas dependen de estas actividades ante la falta de alternativas formales.
“El Mundial 2026 puede ser una gran oportunidad para México, pero esa oportunidad debe traducirse en beneficio para las empresas y negocios familiares que sí cumplen, generan empleo y sostienen la economía formal del país; no puede convertirse en una ventana para que la ilegalidad capture parte de la derrama”, afirmó.
Formalidad en México es cara y compleja; urge simplificar trámites y costos
En México, la informalidad no debe entenderse como una falta de voluntad para cumplir la ley, sino como un reflejo de las condiciones estructurales que enfrentan millones de negocios familiares, afirmó Octavio de la Torre.
El presidente de la Confederación, advirtió que los altos costos como la sobrerregulación y la complejidad de trámites, son las “grandes” barreras estructurales que dificultan el cumplimiento normativo.
Enfatizó que el problema de fondo no es sancionar a quienes operan fuera del marco legal, sino generar condiciones que hagan viable y atractiva la formalización, especialmente para la base de la economía, compuesta en su mayoría por micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
“No se trata de victimizar a las víctimas, ya que por eso también existen los canales institucionales en términos de presunción para que se pueda acreditar que lo que se está vendiendo en esos espacios pues cumple con todos los permisos e incluso no genera un daño a los propios consumidores”.
“Hoy en día cumplir en nuestro país es muy caro y es muy difícil. Y gran parte del tiempo que le dedica el negocio familiar a generar productividad, una parte importante se la dedica a hacer trámites para cumplir y para estar dentro de la formalidad”, expresó.
Subrayó que el reto no es confrontar al comercio informal, sino construir un entorno en el que migrar a la formalidad represente beneficios reales y tangibles, tanto en costos como en acceso a servicios.
Por lo tanto, advirtió que la sobrerregulación no solo limita el crecimiento de los negocios, sino que también fomenta prácticas de corrupción, al generar incentivos para evadir procesos complejos o costosos.
“Hoy en día tienes que pagar cuotas en el municipio y entre un municipio y otro municipio hay distintas cuotas, es el mismo permiso, pero hay quien busca que no te den el permiso para que pagues otra cuota. Entonces, te genera corrupción”, expuso.
¿Cuánto cuesta la informalidad?
La Concanaco Servytur detalló que hay diversos costos que afectan tanto a la formalidad como a la informalidad, ya que de acuerdo con la universidad de Bogotá se dividen en dos:
Costos de la formalidad: costos de acceso que se refieren a los trámites que se requieren para la legalización y los recursos financieros para cubrirlos y los precios de permanencia que se derivan de los distintos impuestos aplicables, así como de adscripción a la seguridad social de los trabajadores.
Costos de la informalidad: falta de acceso al financiamiento formal y acceso al crédito caro; multas si es detectado por realizar actividades económicas no autorizadas; imposibilidad de acceder a algunos bienes públicos provistos por el gobierno; inseguridad por los derechos de propiedad; y contratos no garantizados judicialmente.
De acuerdo con el Banco Mundial, el promedio de procedimientos para abrir un negocio en México en 2021, es de ocho trámites que son el permiso de uso de suelo; la licencia de funcionamiento; inscripción al Registro Federal de Contribuyentes; creación de acta constitutiva; registro ante el Instituto Mexicano de Seguridad Social y entre otros más.
“México, de acuerdo con el propio Banco Mundial, se encuentra en el quinto puesto de los países latinoamericanos con los costos más elevados en los trámites de acceso a la formalidad con mil 433.36 dólares, es decir alrededor de 28 mil pesos”.
“Mientras que países como Brasil, Chile, Argentina, Perú, Panamá y Colombia, presentan costos en los trámites de acceso menores a los mil dólares”, se lee en el documento proporcionado por la Concanaco Servytur.
Ante este contexto, estimó que los altos niveles de informalidad se deben porque el empresario evalúa no solamente los gastos por su incursión a la formalidad, “sino sobre todo los costos por su permanencia en ella”.
AG