• Cine vertical se expande y gana peso en el entretenimiento digital

Se trata de una tendencia que llegó para quedarse, Pablo Garza Segovia, director mexicano, subraya que el consumo ya está en el celular.

Ángeles García
México /

El cine vertical se perfila como uno de los hitos del entretenimiento contemporáneo, lo que comenzó como una forma casual de grabar videos en el teléfono dejó de ser un nicho para convertirse en un mercado global masivo. 

Este nuevo hit cuenta con potencial de alcanzar 13 mil 800 millones de dólares para 2027, y continuará expandiéndose hacia 2030, de acuerdo con Market Growth Reports.

Cortometrajes verticales de la era digital

La expresión “cortometrajes verticales” hace referencia a series filmadas con una orientación (como su nombre lo dice) vertical, en lugar de horizontal, que surgió bajo la premisa de que puedan verse más fácilmente en teléfonos inteligentes.

“Más que algo que 'viene', el cine vertical es algo que ya está pasando, ya es importante apostar por proyectos verticales porque hoy es el formato que mejor conecta con las audiencias,” afirmó Pablo Garza Segovia, creador y director mexicano especialista en el sector, en entrevista con MILENIO.
Pablo Garza Segovia, creador y director mexicano. Foto: Especial

Se trata de una tendencia que llegó para quedarse, el especialista subraya que el consumo ya está en el celular.

“No estamos inventando una nueva pantalla, estamos produciendo contenido a la altura de una pantalla que la gente ya usa todos los días”, expresó.

Las audiencias son cada vez más diversas y el teléfono móvil es una herramienta que ya está al alcance de todas las generaciones. 

“No es exclusivo de los jóvenes, se busca justamente abrir estas narrativas a distintos públicos, el celular es una herramienta transversal a todas las generaciones”, puntualizó.

A diferencia del cine tradicional, que partía de la idea de un público cautivo frente a una sala oscura, el espectador actual puede estar en la fila del supermercado, en el autobús o recostado en la cama.

El error frecuente es asumir que lo vertical equivale a contenido desechable. | Foto: Freepik

Microdramas verticales, la diferencia de lo tradicional

El formato vertical responde a esa lógica: narrativas ágiles que captan la atención en segundos y compiten con distracciones constantes.

El fenómeno de los microdramas verticales viene especialmente de China, y que ahora tiene una dimensión en el sector económico que apunta a los 14 mil millones de dólares, lo cual continúa en expansión, revela un informe de iiMedia Research.

El cine vertical se produce en formato 9:16, el cual está diseñado para smartphones, y para plataformas como TikTok, Reels de Instagram o YouTube Shorts.

Tan sólo los Reels ya se valoran en 360 mil millones de dólares, o los Shorts en 306 mil millones, mientras que en TikTok se estima en 275 mil millones, el peso de estos formatos incide directamente en el valor de gigantes como Meta y Alphabet.

“El cine vertical no se trata de hacer el cine más pequeño. Se trata de hacerlo más cercano”, externó Garza.

De esta forma, el cine vertical logra ser un formato más íntimo y preciso, donde cada gesto y emoción deben entenderse de inmediato.

Cine vertical: episodios breves, consumo continuo

El auge del cine vertical también responde a un cambio en los hábitos de consumo, pues en un entorno donde la atención es limitada, los ritmos pausados pierden terreno frente a narrativas que deben captar interés casi de inmediato.

En este formato, los primeros tres segundos son decisivos, ya que cada cuadro necesita un elemento visual que funcione como gancho, emoción o invitación.

Además, el sonido no está garantizado, ya que muchos usuarios consumen contenido con subtítulos o con el audio silenciado, por lo que la historia debe sostenerse incluso en silencio.

“En el cine vertical hablamos de episodios de tres a cinco minutos, cada uno con inicio, desarrollo y cierre. Esa estructura permite que un episodio lleva naturalmente al siguiente. No es una narrativa fragmentada, es una narrativa encadenada, pensada para el consumo continuo”, contó el director.

La lógica es tener piezas breves, pero estructuradas, que mantengan la continuidad y fomenten la permanencia, explicó Garza, al referir que el impacto visual es determinante.

“El impacto visual inmediato, los primeros tres segundos son fundamentales, después de diez segundos, si no conectaste, la audiencia se satura. En el cine vertical no hay tiempo para explicar demasiado: el gancho visual y narrativo tiene que estar ahí desde el inicio”, comentó.

No es cine nuevo, es el modelo que facturará el futuro

Más del 80 por ciento del video digital se consume hoy en formato vertical, y no se trata de una ruptura deliberada con el marco cinematográfico clásico, sino de una adaptación natural a los hábitos del público, que prioriza inmediatez e intimidad, según reportes de consumo móvil.

El teléfono móvil se convirtió en la principal pantalla, con ello, en el nuevo punto de encuentro entre historia y audiencia, aunque el error frecuente es asumir que lo vertical equivale a contenido desechable, la evolución del mercado muestra lo contrario.

Para los creadores, el reto no es simplificar, sino comprender un lenguaje distinto. 

“Existe una oportunidad de negocio real. No es que el cine vertical sea automáticamente más barato, pero la estructura de producción es mucho más eficiente que en otros formatos. Eso abre la puerta a modelos de producción más continuos y sostenibles", destacó.
"Creo que el mercado va a crecer, no necesariamente desde una lógica de 'una gran película', sino desde un modelo de consumo constante”, previó el experto.
En segundos deben establecerse ánimo, personaje y conflicto. | Freepik

La eficiencia no implica menor exigencia, pues señaló que “es más eficiente, a veces se piensa que por ser vertical se ahorra en todo, y no es así". 

"Siguen existiendo exigencias profesionales, estructuras fiscales y objetivos de producción que se tienen que cumplir. No es una competencia con el cine horizontal, son formatos distintos con lógicas distintas”, agregó.

Mientras una película de dos horas permite subtramas complejas y desarrollos graduales, el formato vertical exige precisión, explica el director, pues en segundos deben establecerse ánimo, personaje y conflicto.

Grandes estudios ya producen tráilers verticales y plataformas como Snapchat, así como Meta, han financiado series completas bajo este formato, incluso servicios de streaming experimentan con vistas previas verticales para captar al público móvil.

No se trata de reducir el cine, sino de reformular para una audiencia que consume distinto.

En México, uno de los proyectos que explora esta categoría es "La Venganza de las Toxicxs", serie vertical premium que forma parte de los primeros sets diseñados específicamente para esta modalidad en el país, abriendo paso a una nueva categoría.

“Es un nuevo lenguaje que todavía se está construyendo. En nuestro caso, por ejemplo, la serie vertical que voy a estrenar —una de las primeras series verticales premium— se desarrolló a partir de pruebas constantes", indicó. 
"Hubo una curva de riesgo por ser un formato nuevo, pero ese proceso de ensayo y error nos permitió entender mejor cómo se debe producir para vertical”, refirió.

Para una nueva generación de creadores, pensar el audiovisual desde la pantalla móvil no implica sacrificar calidad ni ambición.

“El cine vertical es el presente, sólo que aún no lo estamos mirando con la profundidad que merece. El formato vertical exige más creatividad, no menos", señaló.
"El celular también puede ser una sala de cine, si se le trata con el mismo respeto. El reto del vertical es emocional: tienes que estar más cerca del personaje que nunca”, finalizó.
Te recomendamos...
¿Quieres hacer cine? IMCINE publica nuevos apoyos económicos para 2026

KL

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite