La volatilidad en los precios internacionales del petróleo se mantendrá en el corto plazo ante la persistencia de tensiones geopolíticas y riesgos para la oferta global, afirmó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Grupo Base; según la especialista, el contexto de conflictos globales sigue generando incertidumbre en los mercados energéticos.
En entrevista con MILENIO Televisión, Siller señaló que no existe por ahora un escenario cercano de estabilización en los precios del petróleo.
“Ayer por la noche vimos, durante la sesión asiática, que subía a 118 dólares por barril, mostrando un incremento de 30 por ciento”, dijo.
Aunque posteriormente las ganancias se moderaron, Siller explicó que eso ocurrió por la expectativa de que los países del G-7 puedan liberar reservas estratégicas de petróleo para evitar una interrupción mayor en la oferta mundial.
“El precio del petróleo después moderó las ganancias por la expectativa de que el G-7 pueda liberar reservas de petróleo y que con esto no haya una disrupción tan fuerte en la oferta”, señaló.
Pese a ello, Siller advirtió que el principal factor de incertidumbre es que no se sabe cuándo podría terminar el conflicto bélico, lo que mantiene el riesgo de presiones en los precios de la energía.
“Sigue el riesgo porque no se ve para cuándo se pueda terminar la guerra y esto se prevé que se traslade a precios al consumidor, sobre todo porque se incrementa el precio de la gasolina y del diésel”, refirió.
Además, recordó que el Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de crudo, enfrenta afectaciones que pueden presionar aún más el mercado.
“Hay que recordar que el estrecho de Ormuz está bloqueado y por ahí pasa alrededor de 30 por ciento del petróleo global”, remarcó.
En este contexto, refrendó que mientras continúe la guerra persistirá una alta volatilidad en el precio del petróleo.
“Mientras sigue la guerra vamos a seguir viendo alta volatilidad en el precio del petróleo y también incrementos en el precio de la gasolina”, alertó.
Impacto en México y en el precio de la gasolina
Siller explicó que en México el gobierno, en ocasiones, utiliza estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), para evitar que los consumidores paguen completamente el impuesto a los combustibles.
“El gobierno lo que ha hecho en el pasado es utilizar estímulos al IEPS para que la gente no tenga que pagar completamente este impuesto y funcione como amortiguador ante los incrementos en el precio de la gasolina”, puntualizó.
Sin embargo, señaló que estos estímulos no siempre se aplican totalmente y también tienen un costo para las finanzas públicas.
“Se estima que alrededor de una cuarta parte, de lo que vaya subiendo el precio de la gasolina, es lo que se va a trasladar hacia el consumidor final”, expuso.
Además, advirtió que la reducción del impuesto implica menores ingresos para el gobierno.
“No hay nada gratis. Si el gobierno utiliza estos estímulos para que la gente no pague completamente el IEPS, entonces también se generará un hueco en las finanzas públicas”, señaló.
Riesgo de estanflación
Siller alertó que el peor escenario económico sería una estanflación, es decir, bajo crecimiento económico combinado con alta inflación.
“El peor de todos los escenarios sería una estanflación, que sería un bajo crecimiento económico con una alta inflación”, puntualizó.
Para mitigar estos efectos, el gobierno puede estimular el crecimiento económico mediante un mayor gasto público en infraestructura, tal como está proyectado, señaló.
Sin embargo, destacó que existe el riesgo de que, si la recaudación resulta menor a la prevista, el Gobierno Federal opte nuevamente por recortar la inversión en infraestructura, como ocurrió el año pasado.
“Este tipo de recortes termina afectando el crecimiento económico y también deteriora la calidad de carreteras y otros proyectos de infraestructura en el país”.
“Por ello, la recomendación es mantener la inversión en infraestructura, complementar las medidas con el uso parcial de estímulos al IEPS y, en cambio, realizar ajustes en el gasto corriente, es decir, en aquellos recursos que no se están utilizando de manera eficiente”, concluyó.
Mercados globales siguen bajo presión tras alza del petróleo por conflicto en Medio Oriente
El mercado global de capitales atraviesa una nueva ola de pérdidas generalizadas, impulsada por un creciente clima de aversión al riesgo entre los inversionistas; el escalamiento del conflicto internacional ha reavivado los temores sobre su impacto en la inflación, las tasas de interés y las perspectivas de crecimiento económico mundial.
En la sesión asiática, continúan las presiones a la baja debido principalmente a recortes de los suministros de energía en la industria de semiconductores, lo que ha llevado a liquidaciones forzadas.
El Nikkei japonés registró una pérdida de 5.20 por ciento, la mayor caída desde el 7 de abril de 2025.
El Kospi de Corea del Sur mostró un descenso de 5.96 por ciento, mientras que el Taiex de Taiwán registró una pérdida de 4.43 por ciento, en tanto, el Hang Seng de Hong Kong cayó 1.35 por ciento y el CSI 300 de Shanghái perdió 0.97 por ciento.
En Europa, el Stoxx 600 registra una caída de 1.48 por ciento, el DAX alemán muestra una pérdida de 1.70 por ciento, el CAC 40 francés pierde 2.20 por ciento y el FTSE 100 de Londres cae 1.37 por ciento.
En Estados Unidos, el Dow Jones muestra una pérdida de 1.23 por ciento el Nasdaq Composite cae 1.19 por ciento y el S&P 500 pierde 1.09 por ciento.
La semana inició este 9 de marzo con fuertes presiones al alza en los precios de las materias primas:
El WTI inicia la sesión con un avance de 12.81 por ciento y cotizando en 102.57 dólares por barril, aunque alcanzó un máximo de 119.28 dólares por barril durante la noche del domingo, precio no visto desde el 15 de junio del 2022. Con lo anterior, el WTI acumula siente sesiones consecutivas al alza, subiendo 57.25 por ciento en ese periodo.
El precio de la gasolina en el mercado de materias primas sube 7.78 por ciento, acumulando un incremento de 31.35 por ciento en las últimas 7 sesiones. El precio alcanzó un máximo de 3.22 dólares por galón, nivel no visto desde el 29 de julio del 2022.
Y el gas natural en Estados Unidos inicia con un avance de 3.99 por ciento, con una cotización de 3.31 dólares por millón de BTU. Desde que inició la guerra, el precio acumula un incremento de 14.62 por ciento. El precio alcanzó un máximo de 3.49 dólares por millón de BTU, su mayor nivel desde el 6 de febrero de este año.
El gas natural en Europa inicia con un avance de 12.58 por ciento, con una cotización de 60.10 euros por MWh. Desde que inició la guerra, el precio acumula un incremento de 88.55 por cinto. Este lunes, la cotización alcanzó un máximo de 69.50 euros por MWh, no visto desde el 13 de enero del 2023.
A pesar de la aversión al riesgo, los metales registran pérdidas al comienzo de la semana, pues el fortalecimiento del dólar reduce su atractivo, de acuerdo con Banco Base.
Asimismo, la posibilidad de que algunos bancos centrales mantengan las tasas de interés sin cambio o las suban, también reduce el atractivo de activos que no pagan una tasa, como las materias primas.
El oro inicia con un retroceso de 1.41 por ciento, cotizando en 5 mil 98.84 dólares por onza, mientras que la plata pierde 0.11 por ciento cotizando en 84.45 dólares por onza.
MVDJT