Más allá de las obras que actualmente se encuentran en ejecución, el gobierno estatal comenzó a diseñar una ruta de desarrollo de largo plazo que busca orientar el crecimiento de Hidalgo durante los próximos años y sentar las bases para que futuros gobiernos den continuidad a proyectos considerados estratégicos para la entidad.
La estrategia es impulsada por la Unidad de Planeación y Prospectiva de Hidalgo (Uplaph), dependencia que trabaja en la elaboración de instrumentos de planeación y prospectiva con los que se pretende ordenar el crecimiento urbano, fortalecer la atracción de inversiones y definir prioridades de desarrollo con una visión que trascienda los periodos gubernamentales.
De acuerdo con el titular de la dependencia, Miguel Ángel Tello Vargas, uno de los primeros retos que enfrentó la actual administración fue revisar las condiciones en las que se encontraba la entidad y establecer mecanismos que permitieran aprovechar ventajas competitivas que históricamente no habían sido explotadas de manera adecuada.
Pese a ubicación de Hidalgo, no hubo crecimiento económico
El funcionario explicó que, pese a que durante años se destacó la ubicación geográfica privilegiada de Hidalgo, su cercanía con la Ciudad de México y su infraestructura carretera, esos factores no se tradujeron en el nivel de crecimiento económico esperado.
“Todo el mundo hablaba de la ubicación estratégica de Hidalgo, todo el mundo decía que estábamos ubicados muy cerquita de la Ciudad de México y nunca se pudo explotar ese sentido”, afirmó.
Según Tello Vargas, la diferencia radicó en incorporar herramientas de planeación que permitieran dar certeza a los procesos de crecimiento y generar condiciones favorables para la llegada de nuevas inversiones.
“¿Por qué fue? Teníamos todo, teníamos infraestructura carretera, talento. La diferencia que planteó el gobernador que necesitábamos llevar a cabo para cambiar esto fue que metiéramos instrumentos de planeación”, señaló.
La dependencia sostiene que estos mecanismos han permitido ordenar el crecimiento de distintas ciudades, fortalecer la conectividad con el centro del país y ofrecer mayor certidumbre jurídica a inversionistas interesados en desarrollar proyectos dentro del territorio hidalguense.
Además de su impacto en materia económica, la planeación también es vista como una herramienta para mejorar la organización de programas y políticas públicas dirigidas a la población.
De acuerdo con el funcionario, establecer reglas claras y procesos definidos permite que las acciones gubernamentales lleguen de manera más eficiente a los sectores que requieren atención, particularmente en áreas relacionadas con programas sociales y desarrollo regional.
Hacia el cierre del cuarto año de gobierno, la Uplaph trabaja en una estrategia prospectiva con horizonte al año 2040, cuyo objetivo es construir una visión de largo plazo que pueda servir de guía para las siguientes administraciones estatales.
Como parte de este ejercicio, se proyecta integrar una cartera de más de 300 obras y proyectos estratégicos que podrían convertirse en la base para futuras inversiones en infraestructura, movilidad, desarrollo urbano, conectividad y crecimiento económico.
La intención, explicó Tello Vargas, es que estos proyectos no dependan exclusivamente de una administración en particular, sino que constituyan una hoja de ruta para el desarrollo sostenido de Hidalgo durante las próximas décadas.
La planeación a largo plazo permitirá mayor inversión en el estado
El funcionario consideró que la planeación de largo plazo es una condición necesaria para mantener la atracción de inversiones y generar condiciones que permitan mejorar la calidad de vida de la población en distintas regiones del estado.
La propuesta busca además que el crecimiento ocurra de manera ordenada y con una visión integral que considere factores como movilidad, generación de empleo, desarrollo económico y bienestar social.
Con la elaboración de este documento prospectivo, el gobierno estatal apuesta por construir una estrategia que trascienda los ciclos políticos y que permita dar continuidad a proyectos considerados prioritarios para el futuro de Hidalgo, en un contexto donde la competencia entre estados por atraer inversiones y generar crecimiento económico es cada vez más intensa.