Con una experiencia de más de 25 años en el segmento de tecnología e incluso un recorrido por el gobierno francés en la asignatura de seguridad de redes, Nicolas Girard, conocido entre sus colaboradores como Nico, es el nuevo dueño de la operación de Telefónica en México.
Es fundador y director general de OXIO, plataforma que busca "desempaquetar" la infraestructura de telecomunicaciones con modelos como el Telecom-as-a-Service (TaaS), donde especialistas señalan que tendrá como primer reto la competencia.
“Con una mentalidad basada en la nube y centrada en las API, OXIO expone todas las posibilidades de las telecomunicaciones para brindar a las empresas enfocadas a los clientes los datos y las herramientas que necesitan para ofrecer experiencias de conectividad únicas y mejores resultados comerciales”, informa la compañía en su página web.
Girard tendrá ahora la misión, desde la óptica de especialistas del sector, de sacar la mayor rentabilidad al negocio que deja la filial española en el país, sumado a crear una estrategia que no genere desconfianza entre los más de 21 millones de usuarios.
¿Qué experiencia tiene Nicolas Girard?
El directivo inició su carrera trabajando en seguridad de redes para el gobierno francés, específicamente vinculado a áreas de inteligencia, lo que le otorgó una base técnica profunda en infraestructura de comunicaciones.
También tuvo un recorrido por el Stevens Institute of Technology, ubicado en Hoboken, Nueva Jersey, pilar técnico que sustenta su carrera en las telecomunicaciones modernas, donde fue investigador activo en áreas críticas de conectividad.
Ya para el año 2005 fundó la compañía Attila Technologies, firma de tecnología de conectividad enfocada al desarrollo de software para redes de telecomunicaciones, donde se desempeñó como presidente.
En el año 2012, Girard fundó la firma Aquto, empresa enfocada en el patrocinio de datos móviles que permite a las marcas pagar por el consumo de datos de los usuarios; actualmente lidera la plataforma OXIO, con la cual concretó la adquisición de la operación de Telefónica.
OXIO tendrá que evitar una "corrida" de usuarios
Desde el punto de vista de Juan Francisco Torres Landa, socio especialista del área mercantil y telecomunicaciones en Hogan Lovells, uno de los primeros retos que enfrentará Girard será el poco conocimiento que hay sobre su compañía.
Es por esto que, al momento de realizar la migración de los millones de clientes, tendrá que garantizar la continuidad de los servicios móviles y evitar una "corrida" de usuarios al no lograr su satisfacción.
“Siempre tienes el problema de que los clientes no están fijos; el no dar una señal de confianza, de mejora e incluso de mayor calidad en el servicio va a ser fundamental para que no venga un movimiento de corrida de clientes”, comentó Torres Landa.
“El riesgo aquí es que hay un periodo de reacción de la clientela donde lo que no quieres es, justamente, proteger la desconfianza y que se suscite una corrida”.
Ernesto Piedras, director general de The Competitive Intelligence Unit (The CiU), indicó que para evitar una fuga de usuarios, OXIO tendrá que lanzar una oferta competitiva y agresiva de servicios de telefonía.
“Podría anticipar que OXIO debería venir con mejoras comerciales, con esquemas más atractivos para sus consumidores”, destacó Piedras.
El director general de The Ciu indicó que otro de los puntos a revisar con la migración es si se mantendrá el convenio de conectividad compartida con AT&T México, que Telefónica acordó mantener hasta 2030.
Lanzar oferta atractiva para competir
Ambos especialistas indicaron que la nueva oferta de OXIO en el mercado mexicano debe ser lo suficientemente amplia para ganar terreno frente a competidores como Telcel, AT&T y Bait.
Desde la óptica de Torres Landa, la nueva operadora tiene posibilidades de competir, donde uno de los principales factores será la oferta de precios accesibles.
“Sí se puede competir. Este es un mercado que, aunque está hoy en día bastante competido entre los dos primeros jugadores, es muy sensible al precio; si ellos mandan una oferta económica interesante, pueden adquirir usuarios nuevos.
“En caso de que logren mejorar cobertura y servicios, creo que sí le pueden arrancar participación a los primeros jugadores”, dijo el especialista de Hogan Lovells.
Sobre este punto, Piedras de The CIU expuso que OXIO deberá elevar el ARPU (Ingreso Promedio por Usuario), que se sitúa en aproximadamente 68 pesos mensuales.
“Viendo que el ARPU está sobre la vecindad de los 70 pesos, yo le llamaría a eso la 'tragedia de Telefónica'; ahí va a estar el primer reto para las empresas que adquirieron la operación”, señaló.
¿Quiénes son los otros dueños?
Del otro lado de los nuevos mandos de Movistar, se encuentran Eric Fonseca y Jonathan Rosenthal, fundadores del fondo de inversión Newfoundland Capital Management (NCM).
El primero de ellos, Eric Fonseca, es el estratega financiero "silencioso" con base en São Paulo, considerado un especialista en "situaciones especiales".
Fonseca es experto en encontrar empresas en procesos de transición o desinversión como Telefónica saliendo de mercados no estratégicos, para extraer valor mediante eficiencia financiera.
Antes de fundar NCM en 2009, fue una figura clave en la gestión de fondos de renta variable en Brasil, navegando las crisis de mercados emergentes de las últimas dos décadas, experiencia que respalda su entrada al mercado mexicano.
Por otro lado, está Jonathan Rosenthal, con 30 años de experiencia en financiamientos complejos. Ha tenido roles de liderazgo en algunas de las reestructuraciones más grandes de la historia, incluyendo United Airlines y Pacific Gas and Electric.
Antes de ser inversor, fundó y dirigió NetAir International, que llegó a ser la aerolínea de vuelos no programados más grande de Estados Unidos. Actualmente, impulsa el uso de ciencia de datos en logística, lo que complementa la visión de "telco inteligente" de Nicolas Girard.
ksh