La salida de Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), aumenta la incertidumbre en la producción de combustible, debilitando los incentivos de cooperación entre las naciones participantes.
“El anuncio debilita la coordinación del cártel y aumenta la fragilidad del equilibrio cooperativo, en un contexto dominado por el cierre del estrecho de Ormuz”, dijo el área de análisis económico de Banamex.
“Hacia adelante, el mercado enfrentará mayor incertidumbre y volatilidad estructural, aun sin cambios inmediatos en la oferta física”, agregó.
Ante ello, la firma financiera señaló que en este nuevo entorno, Arabia Saudita enfrenta un mayor peso como productor de ajuste (swing producer), pero con menor respaldo político e institucional, lo que limitaría su capacidad para estabilizar el mercado de forma unilateral.
Lo que sugiere que el mercado petrolero transita hacia un equilibrio con:
- Menor coordinación.
- Mayor incertidumbre.
- Primas de riesgo estructuralmente más elevadas aún en ausencia de cambios inmediatos en la oferta física.
Explicó que cuando la coordinación se erosiona, se modifica la función de reacción percibida de los productores y el mercado tiende a ajustar los precios con mayor amplitud ante noticias o eventos geopolíticos.
“No obstante, el nivel promedio del precio del petróleo continuará determinado principalmente por factores reales, como la demanda global, el balance físico de oferta y las restricciones logísticas”, destacó.
Salida de EAU no es la primera, pero sí la de mayor relevancia
La OPEP ha experimentado una serie de salidas y suspensiones de membresía en las últimas décadas, entre ellas:
- Indonesia (2016)
- Ecuador (2020)
- Catar (2018)
- Angola (2023)
De acuerdo con el banco, lo anterior es reflejo de tensiones recurrentes entre los objetivos de coordinación colectiva y las prioridades nacionales de producción y estrategia energética.
Aunque señaló que los episodios de salida de un país miembro no son inéditos en la historia del organismo, la mayoría involucró productores con peso relativo limitado, lo que distingue la salida de EAU por su escala y relevancia sistémica.
Detalló que el país árabe se había consolidado como el tercer mayor productor del cartel, con una cuota de producción de 3.2 millones de barriles diarios (mbd) de petróleo y con un plan explícito de expandir su capacidad hacia 5.0 mbd para 2027, un objetivo difícilmente compatible con el sistema de cuotas vigente.
Banamex destacó que la salida de EAU es posible debido a algunos factores estructurales como:
- Bajos costos de producción, ya que cuenta con uno de los menores costos marginales de extracción dentro de la OPEP, lo que le permite soportar precios más bajos sin incurrir en pérdidas fiscales.
- Amplia capacidad financiera, puesto que EAU combina reservas internacionales por 232 mil millones de dólares, su posición neta consolida activos equivalentes a 184 por ciento de su PIB y fondos soberanos gestionan 2.3 billones de dólares.
“Este colchón fiscal excepcional le permite cubrir déficits, financiar infraestructura energética y amortiguar choques sin recurrir a endeudamiento”, explicó.
¿Qué es la OPEP?
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es un grupo intergubernamental creado en 1960, en Bagdad, por Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Venezuela, con el objetivo de coordinar las políticas de producción petrolera entre sus miembros para estabilizar los precios y asegurar ingresos estables para los países productores.
De acuerdo con Banamex, con el tiempo, el organismo se amplió para incorporar a otros países exportadores, entre ellos Emiratos Árabes Unidos (EAU), que ingresó en 1967 y se consolidó como uno de los miembros más relevantes del cartel, y que hoy anunció su salida del grupo, efectiva el 1 de mayo.
Indicó que si bien el poder de la OPEP varía a lo largo de su historia, hasta antes de la salida de EAU, el grupo concentraba cerca de un tercio de la producción mundial de crudo y más del 70 por ciento de las reservas probadas.
Destacó que su poder alcanzó un máximo tras los choques petroleros de la década de 1970, cuando la elevada dependencia energética de las economías avanzadas y la baja elasticidad de la demanda permitieron al cartel ejercer un control significativo sobre la oferta global y los precios del crudo.
Sin embargo, señaló que este poder se erosionó sustancialmente durante las décadas de 1980-1990 como resultado de la expansión de la oferta fuera de la OPEP.
La caída de la demanda tras los ajustes macroeconómicos posteriores a los choques de precios y el incumplimiento recurrente de las cuotas de producción al interior del grupo, debilitaron la credibilidad del mecanismo de coordinación, de acuerdo con el grupo financiero.
MRA