Santander de España dijo que el mundo enfrenta una brecha de financiación de alrededor de 30 billones de euros (33,6 billones de dólares) en los próximos cinco años, principalmente en necesidades de inversión vinculadas a la transición energética, pero también en inteligencia artificial y defensa.
En un informe señaló que las estimaciones preliminares para el periodo entre 2026 y 2030 sugerían que el mundo necesitaba invertir alrededor de 50 billones de euros en total y, dadas las fuentes de financiación y la tasa de crecimiento esperada, la brecha resultante alcanzaría alrededor de 30 billones de euros.
También señaló que el envejecimiento de la población incrementa el gasto sanitario y aumenta la presión sobre las pensiones y los presupuestos.
Combinando mitigación y adaptación para la financiación climática, incluyendo redes requeridas, renovables, almacenamiento y electrificación, Santander estimó que el clima representó entre 22 y 26 billones de euros de la brecha de financiación para 2026-2030.
Financiar estas transiciones requeriría colaboración público-privada, dijo Santander, añadiendo que los bancos tendrían que estructurar proyectos, movilizar depósitos y apoyar a las empresas.
La cumbre anual sobre el clima de la ONU, que comienza en Antalya, Turquía, el 9 de noviembre, se espera que aborde cuestiones como la financiación climática para el mundo en desarrollo.
Financiar inversiones para reactivar crecimiento: Ana Botin
Durante la conferencia bancaria internacional del banco celebrada en Madrid, Ana Botin, presidenta ejecutiva de Santander, instó a Europa a crear condiciones para que los bancos financien inversiones y así reactivar el crecimiento económico.
"Europa necesita un sistema bancario construido para el crecimiento, no solo para la estabilidad", afirmó.
La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, dijo en el mismo evento que uno de los riesgos para el crecimiento global era el alto nivel de deuda en muchas economías.
"El coste del servicio de la deuda, con la inflación empujando los tipos, se está volviendo asfixiante para los gobiernos y es perjudicial para las empresas y los hogares", dijo Georgieva.
Botin también dijo que los responsables políticos europeos necesitaban canalizar el gran fondo de ahorro de la región hacia la economía local.
Los hogares europeos poseen alrededor de 32 billones de euros en riqueza financiera neta y ahorran aproximadamente 600.000 millones de euros al año, de los cuales aproximadamente la mitad se invierte en el extranjero, principalmente en Estados Unidos, añadió.
"Deberíamos mantener un poco más de eso en Europa", dijo Botin.
HCM