La Secretaría de Energía (Sener) desarrolla un marco regulatorio para impulsar la producción y uso de biometano en México, con el objetivo de garantizar la calidad del combustible, su compatibilidad con la red de gas natural y la trazabilidad total del energético, informó Enrique Contreras, subdirector de Biocombustibles de la dependencia.
Durante un panel del Foro Técnico Nacional de Biogás, organizado por el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), el subdirector dijo que el objetivo central de la dependencia es normar el sector para dar viabilidad a estos proyectos, especialmente, en un entorno económico donde el gas natural en México presenta precios competitivos.
Enrique Contreras explicó que esto obliga a que las inversiones en instalaciones, interconexiones e instrumentos de medición sean lo más asequibles posible para evitar barreras de entrada.
“Actualmente, ya tenemos lo que es la ley de biocombustibles, el reglamento, estamos trabajando en una norma oficial mexicana (NOM) de calidad, estamos trabajando en una hoja de ruta del biogás. La idea es tener toda la trazabilidad del biometano para poder saber desde qué materia prima es la que tenemos, cómo se realiza esa producción, la purificación, el transporte, la comercialización y la distribución”, puntualizó.
Enrique Contretras expuso que la trazabilidad es el concepto central que permitirá a la Sener regular con efectividad, ya que requerirá el detalle de origen y destino de la molécula, lo que facilitará la coordinación interinstitucional con la Semarnat, para las Manifestaciones de Impacto Ambiental y con la Sader, en caso de que se involucren recursos alimentarios.
Por su parte, el director de gas de Gasoductos y Estaciones del Norte, Óscar Mendoza, detalló que, a diferencia del gas natural convencional, el biogás exige procesos complejos de filtración, regulación y cromatografía. Esta última herramienta es indispensable para determinar el poder calórico y definir si el gas puede inyectarse a la red o si debe comprimirse.
El subdirector de regulación y cumplimiento de Igasamex, Julio César López, subrayó la urgencia de homologar los criterios técnicos y comerciales entre el biogás y el gas natural. Explicó que las reglas contractuales vigentes del gas natural deben adaptarse al biometano, advirtiendo que el marco jurídico del país debe evolucionar a la par de la tecnología para no retrasar la entrega de permisos.
El especialista comentó que la certidumbre jurídica es vital para movilizar el interés de la industria, previendo que el financiamiento de los proyectos se definirá mediante acuerdos comerciales caso por caso.
El director de Negocios Liberalizado de Naturgy México, Rafael Mercado, destacó que una medición robusta y precisa es el pilar que otorga certidumbre fiscal, operativa y financiera a toda la cadena, permitiendo a los usuarios capitalizar los atributos de un gas verde.
Apuntó que el éxito del biometano dependerá de su compatibilidad física con la infraestructura actual. E hizo énfasis en que los proyectos suelen estar alejados de los centros urbanos y que las ‘puntas’ de la red cuentan con consumos muy bajos; por ello, los puntos ideales para la inyección son las estaciones distritales de medición y presión intermedia, donde la mezcla de gas es mayor y dota de flexibilidad al sistema.
Agregó que la firma evalúa la posibilidad de asumir las inversiones correspondientes a extensiones cortas y puntos de interconexión, buscando mitigar los costos iniciales y fomentar la inyección directa de biometano en la red de distribución nacional.
AG