En un contexto de incertidumbre comercial global, la International Chamber of Commerce (ICC) confió en que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se mantendrá como un acuerdo trilateral y superá las decisiones políticas coyunturales.
“Estoy convencido que el resultado final será ese, soy optimista, sería un desastre un T-MEC bilateral, no lo veo en el escenario y una ausencia de T-MEC, imposible”, externó Claus von Wobeser, presidente de ICC México.
“Estados Unidos no podría producir un solo coche, sin las autopartes mexicanas; la integración es ya indispensable, no sobreviviría la industria”, agregó en conferencia de prensa.
Von Wobser advirtió que si el sistema multilateral de comercio colapsa, los países en desarrollo como México, podrían enfrentar una caída hasta 5.1 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) hacia 2030.
Señaló que la fragmentación del comercio frenaría el proceso de convergencia económica que permite a varias naciones reducir la brecha de ingreso frente a países desarrollados.
Lo anterior tendría implicaciones negativas para los productores de los países desarrollados, ya que reduce el acceso a los proveedores y, por lo tanto, reduce la resiliencia de la cadena de suministro global; lo que a su vez podría exponer a los países desarrollados a una mayor volatilidad durante períodos de crisis.
“Estamos hablando crecimiento económico, inversión, empleos, pero también bienestar social y oportunidades para millones de personas”, dijo.
Por ello, el sector empresarial internacional hizo un llamado a revitalizar el sistema multilateral de comercio y evitar decisiones unilaterales que erosionen la confianza en las reglas globales.
Ante este contexto, el ICC convoca a gobiernos, empresas y organismos internacionales trabajar juntos para revitalizar el sistema de comercio global y asegurar que siga siendo una herramienta para el desarrollo, la estabilidad y las prosperidad compartida.
Von Wobeser explicó que el sistema multilateral de comercio, durante décadas, es uno de los principales motores de crecimiento, prosperidad y estabilidad económica en el mundo, enfrenta hoy presiones sin precedentes.
“La economía global a través de una etapa marcada por la desaceleración crecimiento, el aumento de las tensiones geopolíticas y una creciente fragmentación del comercio internacional”, dijo.
Y precisó que cada vez se observan, con mayor frecuencia, decisiones unilaterales que levantan barreras comerciales, limitan la cooperación entre países y erosionan la confianza en este tema basado en reglas.
Un ejemplo reciente de estas tensiones es la decisión de Estados Unidos imponer un arancel global de 15 por ciento a todas las importaciones durante un periodo 150 días.
“Más allá de discusión jurídica o económica sobre esta decisión, lo que preocupa es el mensaje que envía el Sistema Internacional, el riesgo de que aumenten las medidas unilaterales, se intensifiquen los represalias comerciales, se profundice la fragmentación del comercio mundial”, comentó.
Sin embargo, indicó que desde el ICC consideran que tal debate no puede limitarse a analizar aranceles o disputas comerciales.
“Lo realmente importante es el impacto real que estas decisiones tienen sobre millones de personas en todo el mundo”, sostuvo.
“Las distorsiones del comercio terminan traduciéndose a varios precios, escasez de productos básicos, menor inversión y menores oportunidades de desarrollo particularmente en países de menos ingresos. Por ello, hoy más que nunca es urgente revitalizar el sistema multilateral de comercio”, destacó.
Incertidumbre, el mayor obstáculo
John Denton, secretario general de la ICC afirmó que, como institución dedicada a facilitar que las empresas impulsen la paz, la prosperidad y las oportunidades, les corresponde actuar para garantizar que sigan operando y creciendo.
Señaló que, a partir del diálogo con comunidades empresariales en 170 países, han identificado que el principal desafío actual no son los aranceles, sino la incertidumbre.
“La incertidumbre está frenando la inversión, ralentizando decisiones y posponiendo proyectos”, advirtió.
Denton destacó que este fenómeno afecta tanto a grandes corporaciones como a pequeñas y medianas empresas, por lo que desde el año pasado decidieron impulsar tres acciones clave:
- La primera fue desescalar las tensiones comerciales para evitar una guerra comercial global.
“Estados Unidos representa alrededor de 13 por ciento del comercio mundial de bienes, por lo que por sí solo no podría detonar un conflicto comercial de alcance global”, dijo.
Por lo que en ese sentido, hicieron un llamado a otras economías a evitar represalias y a concentrarse en el siguiente paso: estabilizar el sistema.
- La segunda acción consistió en fortalecer el propio sistema comercial, ya que muchos de sus instrumentos están subutilizados.
CDenton remarcó que existen acuerdos regionales que no han beneficiado plenamente a las PyMEs debido a diversos obstáculos, así como reformas que podrían implementarse de inmediato para facilitar la digitalización del comercio.
“Nada de esto necesita esperar nuevos acuerdos gubernamentales”, subrayó.
- El tercer eje fue revitalizar el sistema comercial y aprovechar la coyuntura como una oportunidad para modernizarlo y adaptarlo al nuevo contexto global.
“La ICC desempeña un papel central en la arquitectura del comercio internacional, al crear y mantener herramientas clave como los certificados de origen, que permiten que el comercio global funcione con mayor previsibilidad y eficiencia”, finalizó.
MVDJT