De acuerdo con el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria del Juguete (AMIJU), Miguel Ángel Martín González, en la temporada de fin de año y reyes magos se concentran 65 por ciento de las ventas anuales.
“Este 2025 esperamos ventas por dos mil 900 millones de dólares en todo el país, es decir, por consumo interno; más mil 400 millones de dólares de exportaciones, principalmente, a Estados Unidos, Canadá y Europa. De los dos mil 900 millones, en esta temporada se venden mil 900 o dos mil millones y las ventas en línea o por internet representan 18 por ciento del total”, detalló en entrevista con MILENIO Estado de México.
Como en los últimos años la demanda por juguetes tecnológicos (tabletas y teléfonos inteligentes) y relacionados con los personajes de películas exitosas, siguen marcando la tendencia en el mercado global.
Estados Unidos es el principal consumidor con un gasto promedio por niño al año asciende a 400 dólares, mientras México ocupa el tercer lugar a nivel mundial en producción, solo detrás de China y Brasil, y tiene un gasto promedio por niño de 80 dólares (entre mil 500 y mil 600 pesos), lo que nos ubica en el 11º lugar a nivel mundial en consumo.
“A nivel mundial la tendencia de los juguetes de moda es muy corta, llega una película o un personaje y se mantiene en el top 10 por seis u ocho semanas, viene el siguiente y no para”, explicó.
Juguetes están en constante innovación
Desde un año antes -dijo- la industria juguetera conoce los próximos estrenos, compra las licencias y conoce las temporadas óptimas para la comercialización, por ello, está en innovación constante.
“Antes se vendías los mismos juguetes por tres o cinco años solo cambiando el color o el empaque, hoy no es así, la innovación debe ser rápida para no desaparecer”, apuntó.
Sin embargo, mantiene la venta de juguetes de primera infancia (bebes de meses y tres años) que ofrecen sensaciones e incluyen mordederas, artículos con sonido y luces, peluches y texturas; segunda infancia (de 3 a 6 años) con princesas y superhéroes; y tercera infancia con juguetes educativos, rompecabezas, de construcción tipo Lego, entre otras empresas líderes en su área.
“Para este 6 de enero los reyes magos tendrán alrededor de 30 mil modelos de juguetes para escoger, desde un juego de té, una pelota, un juego de damas chinas, un ajedrez, un juego de química, son miles y todos son por sector”, mencionó.
La pelota, por ejemplo, es el juguete más vendido en el mundo en número de unidades, no en dinero, porque tiene 100 representaciones y puede costar desde diez hasta miles de pesos, dependiendo de que tan profesional, además de desarrollar las habilidades psicomotríces de un niño.
Después vienen la bicicleta y demás juguetes tradicionales, seguido de los tecnológicos que permiten interactuar con las tabletas y los teléfonos inteligentes, tal es el caso de un robot o un auto de carreras se tiene en físico, pero puede manejarse por medio de una aplicación.
Aranceles complican la competitividad
Asimismo, Martín González resaltó que no están en contra de los aranceles en las importaciones de materias primas en sectores como el textil y del calzado, pero en su caso les restan competitividad y el consumidor final es quién pagará el costo adicional.
“La industria textil y del calzado tienen 90 por ciento de su proveeduría dentro del país, y solo buscan en el extranjero pequeños insumos, nosotros requerimos muchos materiales que en México no hay como los chips”, dijo.
Solo 50 por ciento del costo de un juguete -precisó- tiene que ver con las resinas plásticas y el polietileno que solo produce Pemex, quien fabrica dos millones de toneladas, cuando la industria juguetera necesita ocho millones y tiene que buscaras en Estados Unidos, Canadá o Asia, aunque la compra depende de los precios y la temporada.
Por ello, con los aranceles que se aplicarán a partir de este año están analizando las nuevas reglas en las aduanas, los depósitos de garantía que antes no existían y hoy quitarán líquidos a las empresas pequeñas y medianas que no podrán soportar dejar su dinero seis meses o un año porque después tendrán muchos problemas al cobrar.
“La industria juguetera mexicana tiene una gran oportunidad ante el consumo tan grande que tiene Estados Unidos, pero si no tenemos las herramientas necesarias y el apoyo del gobierno, difícilmente podremos competir y de seguir así, podemos perder empleos”, expresó.
PNMO