La operación mexicana de Volvo Buses comenzará a exportar autobuses foráneos ensamblados en el país hacia cinco mercados seleccionados de Europa, en un giro estratégico para su planta local dentro de la estructura global del grupo.
¡Adiós EU, hola Europa!
De acuerdo con la compañía, dejar de enviar unidades a Estados Unidos, su principal destino de exportación durante más de una década, se debió a cambios regulatorios en ese país que llevaron a la firma a detener la producción del modelo que abastecía ese mercado.
“En 2025 entró una nueva normatividad en Estados Unidos y decidimos que nuestro autobús ya no cumplía con esa normatividad; llevaba en el mercado desde el 2008 hasta el 2024, 16 años, y decidimos ahí terminar la fabricación de ese producto”, explicó Rafael Kisel, presidente de Volvo Group México.
Tras esa decisión, la estrategia se reorientó hacia Europa, donde la compañía identificó oportunidades para colocar autobuses foráneos hechos en México.
“Por lo pronto son cinco mercados de Europa”, precisó Kisel.
Desde la perspectiva global, la medida confirma la relevancia de la operación mexicana dentro del grupo.
“Exportar autobuses foráneos desde México a mercados seleccionados de Europa es una prueba contundente de la competencia, la calidad y el compromiso de nuestras operaciones en México”, afirmó Anna Westerberg, presidenta global de Volvo Buses.
La directiva subrayó que, en un entorno donde la geopolítica está reconfigurando las cadenas de suministro y el comercio internacional, la fortaleza de la compañía radica en combinar innovación, escala global y presencia local.
El movimiento reposiciona a México como un nodo estratégico en la producción de autobuses foráneos para el mercado europeo, al tiempo que permite a la firma adaptarse a un entorno regulatorio más exigente y cambiante.
KL