Walmart, la cadena de tiendas, alcanzó un acuerdo en la demanda presentada por el gobierno de Estados Unidos, en la que se le acusaba de alimentar la crisis nacional de opioides al dispensar de forma ilegal recetas médicas en sus farmacias, según informó el Departamento de Justicia.
Los términos financieros y las condiciones específicas del acuerdo no se dieron a conocer de inmediato.
El gobierno estadunidense demandó a Walmart en 2020, acusando a la empresa con sede en Bentonville, Arkansas, de infringir de manera reiterada la Ley de Sustancias Controladas a partir de 2013.
En su momento, las autoridades advirtieron que la minorista podría enfrentar multas civiles por miles de millones de dólares.
"El departamento se complace en haber llegado a un acuerdo con Walmart para resolver las acusaciones de que sus farmacias incumplieron sus obligaciones en virtud de la Ley de Sustancias Controladas al dispensar opioides y otras sustancias controladas", declaró un portavoz del Departamento de Justicia.
Por su parte, Walmart señaló en un comunicado: "Nos complace resolver este asunto y seguiremos apoyando el trabajo excepcional que realizan cada día nuestros farmacéuticos para proporcionar una atención sanitaria excelente a los pacientes".
Evolución del caso judicial
En marzo de 2024, el juez federal de distrito Colm Connolly redujo el alcance del proceso al desestimar las acusaciones de que Walmart omitió notificar recetas sospechosas a la Administración de Control de Drogas (DEA), así como los sealamientos por no documentar advertencias asociadas al surtido de los fármacos.
Sin embargo, el juzgador permitió que el gobierno continuara con el señalamiento de que los farmacéuticos despacharon recetas que el personal de cumplimiento normativo de la empresa sabía que eran inválidas.
La acción legal representó uno de los litigios de mayor perfil impulsados por el Departamento de Justicia contra una sola corporación en el marco de la epidemia de adicción a los opiáceos en el país.
MRA